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1 de julio de 2016

Tercero de Filología Hispánica en la UCA - un año de ausencia

Ha sido éste un año (curso) feo y raro, y todavía me toca lidiar con sus efectos.
Uno de los escasos restos salvables de la debacle es lo que viene a continuación: un trabajillo de encargo para poesía que pasará a engrosar ese particular Rincón del Vago que os ofrezco para vuestro uso (si es que lo tiene).
Tenía que hablar sobre el juego en la poesía utilizando un poema de Alberti:
¡Qué revuelo!
¡Aire, que al toro torillo
le pica el pájaro pillo
que no pone el pie en el suelo!
¡Qué revuelo!
Ángeles con cascabeles
arman la marimorena,
plumas nevando en la arena
rubí de los redondeles.
La Virgen de los caireles
baja una palma del cielo.
¡Qué revuelo!
—Vengas o no en busca mía,
torillo mala persona,
dos cirios y una corona
tendrás en la enfermería.
¡Qué alegría!
¡Cógeme, torillo fiero!
¡Qué salero!
De la gloria a tus pitones,
bajé, gorrión de oro,
a jugar contigo al toro,
no a pedirte explicaciones.
¡A ver si te las compones
y vuelves vivo al chiquero!
¡Qué salero!
¡Cógeme, torillo fiero!
Alas en las zapatillas,
céfiros en las hombreras,
canario de las barreras,
vuelas con las banderillas.
Campanillas
te nacen en las chorreras.
¡Qué salero!
¡Cógeme, torillo fiero!
Te digo y te lo repito,
para no comprometerte,
que tenga cuernos la muerte
a mí se me importa un pito.
Da, toro torillo, un grito
y ¡a la gloria en angarillas!
¡Qué salero!
¡Que te arrastran las mulillas!
¡Cógeme, torillo fiero!
(Copiado de http://www.poemas.de/el-nino-de-la-palma/) 
Y decidí hacer el comentario en forma de poema (decorado). Puro (chala'o) rafarrojas. Esto entregué:

¿AQUÍ SÓLO JUEGA ALBERTI?
Comentario-poema sobre «El Niño De La Palma», Chuflilla de Alberti y el juego en la poesía
por rafarrojas

Los juegos que juegan
los niños que juegan - Alberti
los niños que cantan - Mikaela
el niño que torea - La Palma
son juegos rimados hablados pintados – Maruja Mallo
con manchas de colores son sueños que vuelan que vuelan

como mariposas en el estómago
de miedo de excitación
como pájaros toreros
brillando brillantes vibrantes en la plaza
como alas en zapatillas
trazadas con pluma las plumas de las aves
son sueños son manchas que manchan de rojo de sol de sangre de miedo,
que manchan de colores vivos
la muerte
¿a que no te atreves? ¡ah..., que no te atreves!, que si te atreves ves tres:
toro torero poeta, niño animal y muerte
los niños que juegan a la rueda en el ruedo juegan la vida y la muerte
bailan y juegan en fiestas
nacionales de la muerte,
que el juego más vivo es el que está más cerca de la muerte
y el sueño más grande es el sueño eterno
eternamente sueñan y juegan los niños impresos
los juegos de palabras son sones que vienen de lejos, de antiguo, de antaño, de hogaño
de hoy y de siempre –folkore
octosílabos y tetrasílabos que enlazan aliteraciones repeticiones metáforas metonimias derivaciones
son canciones populares villancicos y regalos de reyes envueltos
en risas, sonrisas, en bromas, en chuflas, en zumbas o chanzas
que zumban que suenan sonidos de juegos palabras en danza
todo arte es un juego muy serio
e igual allí donde fingen ser niños donde vuelven a ser niños donde siempre serán niños los poetas

[- ... Pues la pelota es mía y y voy ahora y me la llevo-, dijodijeron, antes de suspenderle, lalas profesoraprofesoras]




OCHO NOTAS TRIVIALES:
1. El Niño de la Palma pertenece a la obra El Alba del Alhelí, escrita en la primera etapa literaria de Rafael Alberti, entre los años 1922 y 1927.
2. Aparte, este poema y otros dos (“Joselito en su gloria”, “Seguidillas a una extranjera”), se publican por separado el 9 de noviembre de 1930, en el periódico ABC.
3. Los acompaña como ilustración un dibujo de Maruja Mallo, una pintora surrealista amiga de los del 27 y que, según creo, estuvo liada por un tiempo con Alberti (ver supra, a la izquierda. En el centro, un detalle de una serigrafía realizada por Rafael Alberti en Roma, 1970, para la carpeta CORRIDA, que se exhibió en la exposición “El Arte Contemporáneo y la Tauromaquia del Distrito de Ciudad Lineal” en 2011. A la derecha, una foto de Mallo y Alberti). “Se sumergía en las verbenas y fiestas populares, se remontaba al aire en los columpios, retratando a su hermana, casi desnuda, en bicicleta por la playa...” – Sobre Maruja Mallo, en palabras del poeta, en la Tribuna: De Ias hojas que faltan, publicado en el periódico El País, el 29 de Septiembre de 1985.
4. A Alberti le gustaban los toros. De hecho, el 14 de julio de 1927 se vistió de luces e hizo el paseíllo en la cuadrilla de Sánchez Mejías (el famoso Ignacio) en la plaza de Pontevedra. También debía conocer, ser amigo de otros toreros como Joselito El Gallo o este Cayetano Ordoñez, el Niño de la Palma, a quien dedicó este poema (ver imagen inferior, a la izquierda, el Niño en plena faena).
5. Micaela Rodríguez Cuesta, de nombre artístico Mikaela, nacida en Triana (Sevilla) en 1936, fue una cantante de copla que grabó alrededor de 300 canciones a lo largo de su carrera. En 1970 viajo con su representante a Roma donde se encontraba Alberti (aún exiliado) para convencerle de que le autorizara la grabación de alguno de sus poemas bajo el título “Mikaela canta poesías de Rafael Alberti” y en donde se recoge la canción que es el objeto de esta entrada, las “Chufillas de El Niño de la Palma” (las dos portadas del disco, con portada del propio Alberti, imagen inferior centro).
5b. También Lola Flores, años más tarde, en el programa "Ven al paralelo" (1992) incluía el recitado del poema de Alberti, sobre un fondo de música flamenca, estableciendo la relación directa folklore-poema en juego.
6. Una “liricografía” de Alberti sobre el propio poema comentado se puede ver en la imagen inferior a la derecha.
7. Hago referencia a la forma estrófica del villancico, rasgo típico de un ejemplo de poesía como juego (reproducción de un modelo).
8. El mismo subtítulo, “chuflilla”, hace referencia a la broma y a la chanza, siendo el humor (incluso el negro) parte imprescindible de un juego.
9. (anacoluto): Hay vinculación directa con el juego tradicional infantil -“a jugar contigo al toro”- y combinaciones ritmico-fónicas propias de canciones de niños: “toro torillo, pájaro pillo”; así como, retahílas en las descripciones (alas, céfiro, campanillas...) y dilogia “canario en las barreras” (amarillo de color y de miedo)

FUENTES:
http://www.ganaderoslidia.com/webroot/literatura_taurina.htm
https://www.youtube.com/watch?v=JJju0E4fRV0 – Lola Flores
http://distritociudadlineal.blogspot.com.es/2011/02/la-exposicion-el-arte-contemporaneo-y.html
http://cancionerotorero.blogspot.com.es/2011/12/chuflillas-del-nino-de-la-palma-mikaela.html
http://donpepeydonjose.blogspot.com.es/2009/04/mikaela-chuflillas-del-nino-de-la-palma.html
https://lapoesiadealberti.wordpress.com/actividades/antes-de-empezar/pautascomentario/poemacomentad/
http://arrinconarte-elrincondelarte.blogspot.com.es/2011/05/maruja-mallo-y-rafael-alberti-un-amor.html
http://www.ganaderoslidia.com/webroot/literatura_taurina.htm
http://www.poemas.de/el-nino-de-la-palma/

20 de abril de 2015

UN POEMA DE VILLARROEL y, ¡para poetas malditos, los del XVIII!

nota previa - otro trabajo que fue de literatura, que dejo aquí por si sirve o interesa, o por si algún alumno futuro se quiere evitar romper la cabeza, gentileza de vuestro amigo y vecino de blog

UN POEMA DE VILLARROEL
(y ¡para “poetas malditos” los del XVIII!)
otro trabajo de rafarrojas
Introducción
“Es preciso ocultarlas (las poesías) porque son versos. Vivimos en un siglo en que la poesía está en descrédito, y en que se cree que el hacer versos es una ocupación miserable. No faltan entre nosotros quienes conozcan el mérito de la buena poesía, pero son muy pocos los que saben, y menos los que se atreven a premiarla y distinguirla.”.
Carta de G.M. de Jovellanos a su hermano, Francisco de Paula, dedicándole sus poesías, hacia 1779 o principios de 1780.

Complicada tarea esta de hablar de la poesía del XVIII, y especialmente de la neoclásica y la rococó. Ha sido denostada tantas veces (y desde tan altas cátedras) que se ha convertido casi en lugar común hablar de esa época como de una época lamentable y prescindible desde el punto de vista de la lírica, y siendo éste género literario, para muchos, el único o el primordial en literatura, mascarón de proa de las letras todas, se concluye a continuación con facilidad que este tiempo es pobre y triste.
Igual cuando en ocasiones se quiere pintar el retrato de un poetastro que se limita a apilar supuestas lindezas sin alma, como si bastara con acumular palabras (adjetivos, sobre todo) de pretendido refinamiento (¿extrañamiento?), referencias mitológicas copiadas de los clásicos griegos y romanos, y protestas de fingidas emociones, para crear belleza, se habla de los neoclásicos. ("¿Quién calará su atroz galimatías?” podríamos decir como lo hacía Jovellanos aunque él se refiriera a aquel noble afrancesado y degenerado (1). Y (2).

NO ES JUSTO.

Es cierto, sí, y ya lo dije en mi anterior trabajo, que este siglo apasionante que dió luz a pensadores de gran talento fue caldo de cultivo también desgraciadamente de esos abortos de inteligencia que son los rolleras. Pero ripios han existido siempre, como malas hierbas en tierra rica.
No es justo, tampoco, porque no hay creación que no sea primero hija y luego madre de otra, sino que todo es linea continua, camino constante incluso en sus saltos (de ahí esa forma de conversación a distancia –en el tiempo- que mantienen Villaroel o Cadalso con sus antecesores, “Letrillas satíricas imitando el estilo de Góngora y Quevedo”).

Y tres cosas anticiparon, creo yo, los del siglo, y fueron en ese sentido rompedores y modernos como los fueron en otros terrenos, más propios, de filosofía y política.
Me refiero a esa simplificación en el verbo, por un lado, que superaba ese oscurantismo inevitable de un decadente barroco (3), que anticipa la desnudez de un Alberti, como cuando Melendez Valdés habla con erotismo sutil de besos ardientes en labios y placeres de alcoba (“y yo por alentarla / corro con mano inquieta / de su nevado vientre /las partes más secretas” Oda III de “Los besos de Amor”)
En segundo lugar, una cierta prosificación (aunque a Luzán no le parecía propio de lírica) en ocasiones que anticipa la libertad del verso, verso libre, que tan bien desarrollaron los modernistas. Y la tercera, esa poesía didáctica, utilitaria-ilustrada, que recuerda la que luego harán Unamuno o Machado, tan preocupados por España como lo estuviera el bueno de Jovellanos (“Déjame, Arnesto, déjame que llore / los fieros males de mi patria, [...]” en su “Sátira contra las malas costumbres de las mujeres nobles”).

Otra cuestión es que te guste la anacreóntica tipo Melendez Valdés (a unos les gustan los Beatles, a otros los Rolling y otros más se decantan por Pink Floyd), que te digan algo sus Dorilas (la Dorisa de Porcel y Salablanca) o sus Filis (que entre Filis y Sífilis solo mediaba entonces el verdadero contacto, o dicho de otra forma, la sinceridad, podría haber dicho en su larguísimo “Arte de Putas”, Moratín, que a cambio decía “y el contagio venéreo se destierra /de las ardientes ingles [...]”Parte I –v. 137 y siguiente ). “En medio de la inclinación que tengo a la poesía, siempre he mirado la parte lírica de ella como poco digna de un hombre serio, especialmente cuando no tiene más objeto que el amor”. decía en esa carta ya citada Jovellanos a su hermano.

Mis dos poetas favoritos, supongo, son aquellos que curiosamente son puente entre épocas, que algunos llaman postbarrocos y otros prerrománticos, y creo que unos y otros aciertan y se equivocan al mismo tiempo porque son ambas cosas y, en todo caso, poetas, con todas las de la ley. Me refiero a Cadalso y Villaroel. ¿Cuál elijo? Y de lo que hicieron, ¿con qué poema quedarme?.
Pero Villaroel será, porque es mal interpretado con frecuencia como lo fue toda la poesía del XVIII “ando entre las gentes hecho un mamarracho,cubierto con el sayo que se les antoja y con los parches e hisopadas de sus negras noticias”. Y aunque me he acordado mucho de aquel de Villaroel que “Dice que la mucha leccion de libros suele ser dañosa”, porque me recuerda mi propia situación comprometida:
[...]Buscaba en los Doctores mi rudeza,
de cierta duda la mejor salida
y halló mil opiniones sin medida
pues uno el sí y el otro el no me reza.
Más necio vengo a ser, más imprudente
la razón natural está más ruda
pues ya por si no asiente ni consiente.
Antes puedo opinar, ya quedo en muda
¿quién dirá la verdad? Dios solamente.
¿Y yo que haré? Morirme con la duda.”
Aunque me he acordado de esto, decía, he elegido finalmente aquella que también le gusta a mi futura profesora Marieta Cantos (4), aquel soneto

CUENTA LOS PASOS DE LA VIDA
De asquerosa materia fui formado,
en grillos de una culpa concebido,
condenado a morir sin ser nacido,
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez obscura libertado
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro, y miro lo primero
que es la esfera también cárcel oscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues ¿adónde me guía mi locura,
si del ser al morir soy prisionero,
en el vientre, en el mundo y sepultura?
Características formales: Soneto, versos endecasílabos, cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos, sucesivamente, con rimas independientes. consonante, con dos rimas, ABBA ABBA CDC DCD.
Tema e intertextos:
El tema en sí no es nuevo. Dolor ante la fugacidad de la vida (tempus fugit), la vida como prisión que acaba ineludiblemente en la muerte (memento mori)...
Decir que no es nuevo implica que está dentro de una gran tradición, y por ello es fácil establecer paralelismos constantes con otros textos previos. (5), y se pueden descubrir intertextos casi en cada verso:
- De Calderón, aquel monólogo de Segismundo en La Vida es Sueño: “Ay mísero de mí, ay infelice! Apurar, cielos, pretendo, qué delito cometí...”, relacionado al “del ser al morir soy prisionero”.
- De Quevedo “Fue sueño ayer, mañana será tierra.” que encuentra su contrapartida en “estoy no nacido y ya enterrado”, y aquel de “La vida empieza en lágrimas y caca” frente al verso de V. “de asquerosa materia fui formado”
- De Fray Luis en “Del mundo y su vanidad” “Tal es la desventura / de nuestra vida, y la miseria della, / que es próspera ventura / nunca jamás tenella /con justo sobresalto de perdella”... y por supuesto “pues si juzgamos sabiamente daremos lo non venido por pasado” de las Coplas de Manrique. “sé que se ha de llegar el fin postrero.”

Por eso, también, la ausencia de determinados detalles es especialmente significativa. Por ejemplo, siendo el tono fatalista (6), oscuro (vocablo que, por cierto, es el único que se repite literalmente: en “estrechez obscura” y en “cárcel oscura”), tiene ese tono vitalista (tan propio del autor de “Vida...”) porque carga más las tintas en el hecho de perder la vida que en la barroca o medieval descripción morbosa de la muerte (7), reservando la escatología para la materia de la vida.

Y al usar los verbos en pasado y en presente (“fui formado”, “estoy”, “salgo”, “miro”, “me guía”), ¿no está acaso así negando el futuro que anticipa en su prolepsis? Es poesía intimista (en un registro de discurso subjetivo), hasta el punto en que no utiliza en ningún momento un “nosotros” o un “tú”, lo que implica una soledad aún mayor (prisionero, pero en aislamiento).

Los códigos simbólicos son en parte los del Cristianismo, y creo ver referencias directas al Pecado Original (en “condenado a morir sin ser nacido”).
Desde un punto de vista semántico y del análisis de las figuras estilísticas-retóricas, sus palabras clave dan el tono en una correlación diseminativa recolectiva: asqueroso- informe, melancólico-gemido, oscuro-estrechez, esfera-cárcel-prisionero, locura. Hay metonimia que relaciona el símbolo con la idea simbolizada “la esfera”, y también “vientre”-nacimiento, “mundo”-vida, “sepultura”-muerte.
Acaba con interrogatio, pregunta retórica, casi abruptamente, dejando al lector ante un final sólo aparentemente abierto, o compartiendo esa perplejidad del autor (ante esa locura que es la vida) y la conclusión de su tesis (“estamos vendidos”, diría ahora un contemporáneo).
rafarrojas
P.D. ¡Y que me cae bien este militar socarrón!  

Notas al pie:
1- Gaspar Melchor de Jovellanos, “Obras Completas. Tomo I. Obras literarias” p. 233. Edición del Centro de Estudios del siglo XVIII, Oviedo, 1984 (Edición crítica, introducción y notas de J. M. Caso González). 

2- Y Villaroel en sus Sonetos Jocosos, “Habla con el Jabardillo de Poetas” CXXXV “Parad, parad, ingenios mamarrachos,/ deteneos Poetas contrahechos, / si le debéis a Apolo sus derechos / no crucéis su montaña sin despachos” 

3- Sobre esto decía Luzán en su Poética: “con el vano, inútil aparato de agudezas y conceptos afectados, de metáforas extravagantes, de expresiones hinchadas y de términos cultos y nuevos, embelesaron el vulgo; y, aplaudidos de la ignorancia común, se usurparon la gloria debida a los buenos poetas” Ignacio de Luzán. “La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies” Proemio, p. 7 

4- http://trasteoshipertextuales.blogspot.com.es/2014/02/cuenta-los-pasos-de-la-vida-soneto-de.html 

5- Y aquí cabría notar que si existe imitatio sería muy propio del siglo en que Luzán insistía en tal condición en su Poética 

 6- “Y el espanto seguro de estar mañana muerto”, cantaría luego Rubén en Lo Fatal, otro poema que me encanta. 

7- Aquel cadáver que olía, que estaba hinchado, lleno de gusanos en la Revelación de la “Danςa General de La Muerte”.