EL PRIMER OTOÑO
Desesperación de Adán
al ver caer las hojas.
Va corriendo atropellado de árbol a árbol:
"Hermano",
le toca y está ya
frío.
"No te mueras".
Eva contempla
la inexorable lluvia amarilla
y siente pena.
Sus pies descalzos pisan a los moribundos,
que crujen su último aliento.
"¡Amigos!",
a sus voces sólo responde
el duelo del viento que ulula lamentos.
Alguna hoja se alza como una mano frágil desde el suelo
... y luego acaba.
Cielo pálido y enfermo.
"Así que éste es el castigo".
(Dios, que es cruel y bondadoso al mismo tiempo, espera a la primavera)
FIN
NOTA: Tengo mucho cariño a esta poesía q escribí hace mil años... me gusta la idea de la sorpresa.
Sí puedo, pero no quiero
-
No lo parece por aquí porque no estoy consiguiendo contarlo, pero
últimamente hago muchísimas cosas. Más que nunca, diría, y eso que en este
blog han que...
Hace 2 días









Estás de lo más poeta últimamente. La próxima poesía en noruego, jajajaj!
ResponderEliminarCuando desconoces el futuro, todo parece definitivo.
ResponderEliminarMe gusta cuando te expones de este modo. Un beso
Hoy se inicia el otoño, y yo ya tenía ganas. Yo, que siempre he sido mujer de verano... me debo estar haciendo mayor.
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