
Parece que los críticos sólo tienen dos posiciones: o babeando sobre los clásicos (o alguna estrella en alza), en plan servil arrastra’o, o haciendo sangre sobre cualquier otra cosa, como para compensar con dosis extra de vitriolo y mala lessshe tanta brillo sacado al ojete de los grandes.
Me da miedo acabar como ellos. Tal vez lo sea ya, porque el reverso tenebroso de la Fuerza, el lado oscuro del deseo de ser escritor o al menos hablar sobre los que lo son, es muy fuerte en mí.... (Bueno, y aún podría ser peor: ser un sith, pero uno pequeñín sin apenas poder como para hacer el pino-puente, nada de triple salto mortal, y que tenga que ir por el mando a distancia de la tele en vez de atraerlo hacia sí con telequinesis... un última fila entre los última fila....)
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Y una última parte: q como pasa aquí en mi blog o como me pasa entre la gente de mi clase (los niños con los que comparto aula), al final lo que opine o deje de opinar no le interese a nadie, nadie me lea ni le importe una mierda si digo que tal es guay o el de más allá es fábrica de basura barata.... (El fatalismo ruso-sith ataca de nuevo)