12 de septiembre de 2014

Musicales 1 - El sonido y la furia - Step Up All In y la evolución de los musicales

Para empezar tenéis que ver esto:



Es el famoso baile "Cheek to cheek". Fred Astaire y Ginger Roger bailando la música de Irving Berlin en la película "Top Hat" ("Sombrero de Copa"). 1935.

Y ahora esto:



... que corresponde a la recién estrenada Step Up All In, quinta entrega de la "franquicia" Step Up.
Casi da cosa ponerle nombres a los bailarines, al director o al compositor de la música, como que son absolutamente prescindibles, intercambiables, efímeros,... (aunque si tenéis curiosidad por los datos los tenéis en http://en.wikipedia.org/wiki/Step_Up_film_series o más concretamente en IMDb http://www.imdb.com/title/tt2626350/)

Me resulta curioso, sintomático de nuestros días, ese paso de las hermosas, preciosistas evoluciones cortejo en movimiento, de la pareja de Fred y Ginger (y por decimoctava vez, recomiendo esa novela corta de Connie Willis, "Remake", que va de ambos), a esa coreografía que imita enfrentamiento, golpes, lucha...
Del vals (waltz) al krumping, de los vestidos de etiqueta a la falta absoluta de ella (bueno, quizá, que estos pretendidos harapos, restos de milicia urbana, lo mismo cuestan una pasta en Desigual y tiendas igual de "desiguales", que son cientos).
Si fuera tan viejo como me siento ahora mismo diría "¿pero qué nos ha pasado?", ¿qué le ha pasado al género humano para evolucionar desde el sonido a la furia, a este feismo cabreado de "que te pego leche", Ruiz Mateos bailando en el ring?

Y quizá se pueda ver la misma evolución en la música: de la armonía (acordada) y la melodía (dulce), a la percusión sin más (golpes duros, secos, repetidos). De los orquestales tonos de Berlin a lo que fabrica en una mesa de mezclas el DJ KK de turno, pegando y cortando. Discoteca llena de gente drogada dando saltos espásticos mientras suena acid, house, o frotando la cebolleta en perreos... Y los raps que eran ritmo y poesía social o de denuncia pasaron en su mayoría recitar "mueve tu culo, nena" mientras repiten que ellos son ¡nada menos que Tal o Cual o Zutano o Mengano y que son lo mejor, la caña, el no va más! (Eminem diciendo que es Dios, el dios del Rap.... pues si eso es el dios como serán sus acólitos). De Pat Boone o Bing Crosby al nigga que no tiene ni voz (50cent en la ducha...).

Bueno, no me quiero dejar llevar. Sigue habiendo melodía por ahí funcionando, hay grandísimos músicos percusionistas (mira Phil Collins o el creador de la banda sonora de Tygra, William Kraft, maestro, compositor, director de orquesta, del que pongo a continuación un ejemplo:)

y el arte no tiene porqué ser necesariamente hermoso, sino tan sólo mover (conmover)... nunca mejor dicho. Arte es una expresión de sentimientos y emociones, sin importar el signo, es interpretación subjetiva de la realidad, es creación nacida de la forma en que vives, ves la vida y la experimientas. Eso incluye cualquier cosa, y si tienes talento harás algo singular, propio y ya sólo por eso un tipo de milagro: arte.

Me estaba acordando de una cosa de la que me enteré (no se me ocurrió por mi mismo) en una exposición de Modigliani, un tío que me gusta cómo pinta. Estaba muy influido por el arte tribal africano.

(me debería haber dado cuenta...)

Y luego música como el blues, el jazz, el soul, tienen sus raices en aquellos cantos de los esclavos africanos que vivían puteados bajo el yugo de los yanquis pero aún así les regalaron su arte... (sí, todos somos hijos del Serengueti, pero no me refiero ahora a eso).

En la historia del arte es muy típico el movimiento pendular, del Renacimiento al Barroco, del Barroco al Clasicismo, del Clasicismo al Romanticismo.... De lo individual a lo social, de lo primitivo a lo refinado y vuelta a lo primitivo-básico-primario. Del grito a la ópera y de la ópera al grito (o en el caso de la Castafiore, del grito al aullido, ladra la garza-urraca, no roba... - Nota: lo de "me río al verme tan bella en el espejo" es de una ópera de Gounod que no he oido jamás).

Quizá dentro de otros cien años, volvamos a ver bailes donde la mujer es etérea-femenina (como un fantasma de Becquer, un sueño, un ángel), y no como la macarra negra de StepUp All In que hacía esos gestos tan feos de pasarse la mano por la lengua, y que parece a punto de atracar a alguien o ir a darle una paliza.

Step Up All In no es una película inolvidable: el guión es una completa estupidez, una burda excusa, para ver los bailes. La banda sonora, también desechable. La ideología, Disney punto 2.  Pero no quiero que me malinterpretéis: disfrute viendo algunas coreografías que me parecen increíbles. Me llama mucho la atención, me atrae el tipo de baile robótico-preciso, y qué forma física y qué control sobre cada uno de los músculos del cuerpo tienen que tener estos chicos para hacer lo que hacen! Hay detrás curro, curro y más curro. Y algunos de los bailarines, especialmente el que hace de Moose, legítimo heredero del moonwalker Michael Jackson (otro bailarín supremo, sin llegar a ser Fred Astaire, ni Gene Kelly, ni Russ Tamblyn, pero mejor que Hines o Baryshnikov) es la leche de bueno (aunque me gustó más en la tercera peli de la serie, un baile en mitad de Central Park).
En resumen, una peli barata-comercial-hortera a ratos, con alguna gente dentro con muchísimo talento.

Como tengo la sana intención de dedicar en el futuro una entrada sobre los musicales, lo dejo aquí.


2 comentarios:

  1. Pues después de este análisis casi no corro a verla ¿no?

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  2. A esa no voy ni cobrando por verla.

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