1 de octubre de 2012

La atracción del mal - y lo difícil que es utilizarla para escribir y encontrar un equilibrio creible (cómo suena: "equilibrio creible"!)

El miedo es hijo de la imaginación. Y hermano de la excitación. Y primo segundo del Mal. Y está casado morganáticamente con ... (oks, dejaré la metafóra aquí, jajaja)

Nos atrae y nos repele al mismo tiempo. Cuántas veces hemos oido eso del tirón que tienen entre las mujeres "los chicos malos"? Y qué le pedían, porqué le coreaban en los mitines como si fuera el difunto Michael Jackson, ni blanco ni negro, a Guerra (que nombre más propio), "mete caña, Arrfonzo, mete caña!"?

Vivimos tiempos oscuros, o al menos eso dicen todos excepto Disney, irreductible aldea cursi. Y buscamos héroes oscuros para nuestros tiempos oscuros (no, no es una referencia al color de piel de Obama, q tampoco es ningún héroe por otra parte, y cada día creo un poco más que es una astuta marioneta, que aprenda Pinocho de lo cómodo que se puede vivir siendo muñeco y lo invisibles que son los hilos de los lobbies financieros).

Se lleva el mito vampírico (Crepúsculo, True Blood), y el del monstruo (Grimm, Teen Wolf), y los héroes antihéroes como Spawn, Hellboy, los chicos de Misfits, y el Capitán América ha muerto, viva el Capitán América, y resulta curioso que las Civil Wars retrataran la muerte del adalid de la libertad que incluso se opuso al Gobierno de su propio país.

Cuando tenía, no sé, 11 años, me dió por imaginarme que tenía una cucaracha gigante que era mi amiga y defensora. Siempre he odiado esos bichos, y más por los sustos que me daban de pequeño al salir corriendo de pronto, como surgidos del hondo y negro hoyo del que sale la noche, el miedo y la oscuridad (vale, el miedo es concuñado del susto y compra en la misma panadería que la ignorancia... lo siento, se me escapó la chorrada)

Queremos al Mal a nuestro lado, para que nos defienda de los otros Males que hay por ahí. Y no nos sirve Supermán, el boy scout, que es tan ggggüeno y tan justo y tan correcto. Nos viene mejor el pedazo de hijo de la gran, Lobo, que se venga y se regodea en la paliza al malo. Como en ese subgénero de las pelis yanquis, el subgénero "NoTeFies", la niñera, el inquilino, la que comparte el piso, la sustituta, el policía, etc... q aparentemente y a primera vista está bien pero luego se ve que es malo malo malísimo, quiere romper nuestro matrimonio, está loco/a, quiere matarnos, quiere acabar con nosotros..... Y si te fijas, tras su reveladora declaración de intenciones, cuando persigue a la pobre víctima sin embargo no deja de cobrar p'al pelo, le dan con un palo, le clavan algo, le empujan por las escaleras, pobre malo, y la gente paga la entrada del cine para ver cómo cobra, cómo machacan por partes y luego por entero al maloso de turno, que selotiémerecidoelmuy... Queremos que esos malos peguen al malo, como los niños que ven una pelea y en vez de separar a los contendientes gritan "dale, dale!" y los que se paran a ver los cuerpos desmembrados en el accidente de la carretera, morbosos de toda la vida (muerte).

Hace poco vi Super 8 (2011) dirigida por JJAbrahams y producida por Spielberg, y me acordé de E.T (1982) dirigida aquella por Spielberg. Me recordó mucho. Incluso incluye una carrera de chicos escapando de las fuerzas de seguridad y orden (policías, militares...). La diferencia, aparte de que ET era una peli redonda q me encantó y Super 8 empieza muy bien y se termina como si se les hubieran acabado los minutos para contar una historia, es el alien. Un alien entrañable, como osito de peluche de Drew Barrymore, o un alien como araña gigante enloquecida de dolor y rabia, deseosa de venganza, que aplasta craneos y revienta enemigos. Y por cierto que el bisssho recuerda a lo bestia al Tiny de Eureka y al Amee de Planeta Rojo (dos bissshos como arañas q vienen o vuelven de la exploración espacial) e incluso de los bissshos de la otra serie de Spielberg Falling Skies.

Pero me desvio de mi intención, por eso de repetirme: que son tiempos oscuros y que todo anda teñido de negro y tanático y oscuro y mal. Cuando en realidad lo fundamental de mi actual tesis es que queremos asomarnos a la oscuridad y hacer cercanos a sus habitantes y, si es posible, que sean nuestros aliados, nuestros amigos, nuestros defensores, o en el caso de la pavisosa de la mierda serie Crepúsculo nuestros novios.....

Y claro esto presenta un problemilla: cómo hacer que el monstruo lo sea para menos, que no nos coma, que podamos verle el punto humano lo suficiente para quererle, que nos caiga bien, que nos podamos enamorar de él? Dónde poner los límites de Blade para que no sea otro monstruo más?

(continuará....)






5 comentarios:

  1. Hombre, Blade sí es un poco salvaje pero como nosotros podemos serlo o pensarlo pues ya va bien sobre el papel. El capi, viene Spoiler, resucitó hace cosa de un año o así(como todos los supes), a las cucarachas prefiero no mencionarlas porque son mi kriptonita. El mal es atractivo en comics, novelas y películas(pero yo soy más de True Blood que de Crepúsculo, como más buerro). En la realidad oscila entre temible y asqueroso si hay torturas y sangre real. Pero como hay puntos suspensivos me callo y espero.

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  2. Blue A.k.a Tu hija1 de octubre de 2012, 11:11

    A ver, que no comento porque me lo haya pedido mi señor padre ni nada.No, de verdad. E nunca haria tal cosa.
    Yo, es que, que puedo decir, estoy de acuerdo (y ahora sin sarcasmos). Incluso podría tener la afaña fantasia de la cucaracha, aunque para tener un bicho temible que me protegiese, cogia hasta una mosca antes que eso. Y mira que ya sabemos todos que las tias son indestructibles. LLegara el fin del mundo, con un ataque nuclear, y tras la bomba atomica, Jordi Hurtado estará hablando por un nokia rodeado de cucarachas. (ese es el futuro de la humanidad, ¡he dicho!)
    y me voy por las ramas....
    en fin. que si, que estoy de acuerdo. como dijo una vez una amiga mia. Si tienes que tener perro atado con correa mejor doberman que chihuaha, y entonces ya nadie te ladra.
    Y porque los buenos, demasiado buenos, dejan de ser humanos. La maldad es un tipo de debilidad, y todos pecamos de ella alguna vez.

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  3. Un malo malote pero a tu lado, siempre es una buena opción ¿no?

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  4. Siempre me ha llamado la atención el poder del mal, en ocasiones más atractivo, gusta más Drácula que sus víctimas, Darth Vader que Obi Wan y hasta siendo exageradamente exagerado, antes se atiende a un documental sobre Hitler que sobre Gandhi.
    Por suerte los héroes y superéhores no han muerto... te lo digo yo.

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  5. Buenas, cuanto tiempo sin pisar estos lares.
    Besos Rafa

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