A lo lejos te veo
como una esperanza,
y aunque apenas te distingo,
presiento, imagino
tu costa acercándose, una playa....
Me dirigiré a tí con las últimas fuerzas,
aquéllas
que permanecieron reservadas y ocultas
como ilusión de niño y sonrisa confiada.
En la distancia no sé
si estás lejos o cerca,
si llegaré, será suficiente,
pero mientras tanto avanzo.
¿Serás isla pequeña o continente?
En una isla de palmeras podría construir mi casa de cañas
y en lentos atardeceres mirar de frente al océano que abandonara,
el frío del agua que entumece del que me salvas.
Y si continente,
ya me veo, abriéndome paso por tus junglas verdes,
subiendo montañas con el aire llenándome los pulmones.
Y en lo alto, más allá,
la tierra nueva esperando
a ser descubierta,
mil paisajes, la vida entera.
Y reinos y civilizaciones,
y tesoros y promesas y más horizontes
para el sueño.
Amor, lo eres,
cuando aún no eres otra cosa
que algo que asoma
a lo lejos.
O esperanza.
Amores improbables
-
Como ya hay días mundiales para todo, algunos molan lo más grande. Hoy, por
ejemplo, que es 16 de febrero día mundial de los amores imposibles.
Tendría m...
Hace 22 horas








Lo que nace, lo que se intuye., lo que se siente y presiente.
ResponderEliminarBello poema.
Un beso.
Me gusta y hasta retengo ya la imagen de la esperanza que se ve a lo lejos y no sabes, claro, la distancia a la que está. Si lejos o cerca. Este esperanzado rafarrojas no se parece al del año 2011. El hombre es él y sus circunstancias, dicen por ahí.
ResponderEliminarMuchos estamos mirando al horizonte, tratando de distinguir lo que se acerca, ver si es algo que nos va a permitir vivir.
ResponderEliminarLa única manera de saberlo es seguir adelante.