18 de febrero de 2015

LA NUEVA EDAD DEL PAVO: los ¿cuarenta? son los nuevos 13?

Creo que ya lo conté una vez: mi peor experiencia como profe (la única mala , en realidad) fue con los niños noruegos de 7º. En ese país, Primaria acaba en 7º y Primaria y Secundaria están separados en coles distintos.
Y mi preciosa mujer me dice que la clase que le da más problemas son los de 6º, los “mayores” de su entorno.
¿Y que tienen en común ambos casos? Que son el último año, los que terminan etapa. La que vienen no cuenta (no la conocen). Sólo miran atrás con suficiencia, como si ya lo supieran todo, como si fueran el extremo de la inteligencia y la experiencia.... Sobradillos de 11 años.
Luego hay una etapa no claramente definida que se reconoce con la denominación genérica de “edad del pavo”, en la que los niños se portan de forma tan estúpida como esos pollos con sobrepeso. Se ríen y lloran y se creen muy graciosos o muy listos o vaya usted a saber.... El valor que otorgan entonces a las cosas y las emociones es discutible (aunque no se te ocurra hacerlo, si no quieres amanecer meado). Los padres, los profes, los adultos en general, lo ven según sus respectivos caracteres con una mezcla diversa de piedad e irritación.
- ¿Cómo se puede ser tan tonto?
 - Está en la edad del pavo.
y también:
- Qué pavo tienes, hijo mío!

Aunque el otro día se me ocurrió: ¿y si hay más de una edad del pavo? ¿Y si, por ejemplo, la llamada “crisis de los cuarenta” no es otra cosa que una edad del pavo con la que no contábamos? Y tantas otras crisis de crecimiento.

Lo que pasa es que se nos supone maduros porque ya somos universitarios, o postgraduados, o hemos “sentado la cabeza” y tenemos novia formal, o vivimos con alguien, o nos casamos, o somos padre.... Y ahora, ¡uy!,¡ahora sí que sabemos!, que estamos ya de vuelta, que somos los mayores de la lista, la generación a la cabeza.... Así que no nos caemos. Será que nos hemos tirado. Serán fallos individuales. Serán extravagancias propias. Nunca una nueva edad del pavo general, cimentada con la osadía del ignorante, del sobrado de 23, 28, 30, 35, 40, 45...

Me entra la risa tonta mientras escribo esto... o tal vez debería llorar porque es tan triste... o le echaré la culpa a alguien,.... nah, que sea risa incontenible que se escapa entre las manos, : )
No sé quién identificarme en la imagen a continuación:
Y como vuelvo a ser niño en clase ya vivo mirando notas: de momento, una matrícula (en Literatura Medieval) y un suspenso que te cagas (en Fonética y Fonología... ¿esa "f" es ffffricativa?)

13 de febrero de 2015

Bolonia y los trabajos en grupo - El mejor de esos casos - Uno para filofilólogos (y su propio rincón del vago): "Tras La Celestina - de cómo un solo personaje (Sempronio) nos sirve para hacer mil y una reflexiones"

DEDICATORIA Y NOTA PREVIA: Esta entrada está dedicada a Alberto Sin Apellidos. Un tío listo, con aspiraciones y cabeza para realizarlas. Conocerle ha sido una de esas cosas buenas que tiene la carrera (algunas tiene) y espero que se cumpla lo que le decía Humprey-Rick a Claude Rains.

Universidad... En el prospecto de Bolonia debían avisar de sus efectos secundarios: "Cuando interactúa con otros elementos como la perezina y escaqueotropina (ver trabajos en grupo), Bolonia puede resultar sumamente injusto y perjudicial para su nota".
Lo que ocurre habitualmente en esos trabajos en grupo made in Bolonia es que uno curra, dos lo intentan, varios hacen como si trabajaran, todos firman como si el resultado les perteneciera.
En el mejor de los casos (el que nos ocupa: un trabajo sobre La Celestina, más concretamente sobre el personaje de Sempronio, con otras dos personas), donde el número es lo suficientemente reducido, por un lado, y, por el otro, todos los integrantes desean lo mismo, tienen cerebro suficiente y están dispuestos a hacer esfuerzos parejos, un trabajo en grupo presupone opiniones y estilos coincidentes... cuando eso rara vez ocurre. Hay casos, sí: Erckmann-Chatrian, Lapierre-Collins, Larry Niven-Jerry Pournelle... Pero no es en absoluto común y supongo que lleva su tiempo.
Por ejemplo, la chica del grupo quería hacer un trabajo correcto y académico, y escribíó lo siguiente:

"La Celestina es una obra dialogada, escrita en prosa, considerada la obra capital del siglo XV y una de las más importantes de nuestra literatura. Nos ha llegado a través de dos vertientes:
- Tres ediciones de hacia 1500, y un manuscrito fragmentario (de fechas cercanas) de las que nos ha llegado una versión en 16 actos, “Comedia de Calisto y Melibea”.
- En 1502, hubo una refundición de la obra, en 21 actos “Tragicomedia de Calisto y Melibea”.
La diferencia entre estas dos versiones está, principalmente, en el desarrollo de la trama de la obra.
En el siglo XVI, se hacen en España, más de 60 ediciones de la obra, y algunas en el extranjero. La Celestina fue la obra, de autor contemporáneo, más divulgada. La importancia de esta obra es a causa de su gran realismo. Los personajes tienen una cruda veracidad y una caracterización a través del lenguaje que emplean: los personajes nobles (Calisto, Melibea, Pleberio, etc.), se expresan con delicadeza y elocuencia, mientras que los personajes populares (Celestina, los criados, etc.), emplean un lenguaje más espontáneo y popular, lleno de refranes y frases hechas.
Atribuida, en su mayoría, al bachiller Fernando de Rojas, en la carta del autor a un “su amigo”, se plantea el problema de la autoría, la justificación de no firmar su obra. Alonso de Proaza remite al lector, en los versos finales (“ni quiere mi pluma ni manda razón […] su nombre, su tierra, su clara nación” [Fernando de Rojas, La Celestina, 346]), al hallazgo en los versos acrósticos: el Bachiller Fernando de Rojas, nascido en la Puebla de Montalbán, acabó la Comedia de Calisto y Melibea.
La Celestina narra el trágico amor de Calisto y Melibea. Calisto, mozo de clase alta, inteligente, se enamora de la bellísima Melibea, y esta lo rechaza. Calisto vuelve a su casa y le pide consejo a su criado, Sempronio, el cual le aconseja que vaya a ver a la vieja alcahueta y astuta, Celestina, para que le ayude a enamorar a Melibea. Sempronio se alía con Celestina para aprovecharse de Calisto. El único personaje que le es leal a Calisto es Pármeno, que le aconseja con lógica y le previene de Celestina, pero Calisto, ciego de amor por Melibea, ignora los consejos de Pármeno, ya que ve en Celestina una esperanza de conseguirla. Ante el constante maltrato de Calisto, Pármeno decide unirse a Celestina y Sempronio. Celestina habla con Melibea e intercede a favor de Calisto, consiguiendo que Melibea le corresponda. El protagonista, al saber esta buena dicha, le da como recompensa una cadena de oro. Los criados reclaman su parte a la vieja alcahueta, que se niega, y ello da lugar a su muerte a mano de ambos. Los criados, en la huida de la justicia, caen muertos. Calisto en una de sus visitas a Melibea, cae de su escalera al escuchar los gritos de sus criados, Tristán y Sosia, que parecen estar en un altercado con Traso y su pandilla, al otro lado de la tapia, y muere. Melibea, al saberlo, sube a una torre y se arroja desde lo alto. La obra termina con el cuerpo de Melibea en manos de Pleberio, su padre, y el llanto de este."

Y me parece muy bien.... pero yo no me identifico con ese tipo de texto.

Escribió más Ana Raquel C., recogió citas, como nuestro otro compañero, el citado Alberto. Y pusimos en común lo que habíamos deducido en una agradable tarde de charla y cotilleo.... Pero...
(de nuevo:) no soy yo, no es mío, yo no escribo así.

Yo escribo y pienso como lo que viene a continuación, que igualmente dejo por si fuera de utilidad a alguien, a modo de rincón del vago ("Filofilólogos" es como quiero llamar a ese grupo futuro de donación comunitaria del que hablaré en algún momento futuro indeterminado).

Hacer un comentario, una crítica, una glosa tiene un poco de talentofagia.  Como aquellos indios que se comían el corazón de lo que cazaban para hacerse con su poder y su fuerza....
E incluso en un banquete de boda, donde todos los invitados comen lo mismo, cada uno excreta luego su propia caquita, jajaja.
Así que este es mi propio muñequito, el pino que planté, y aquí lo dejo para quien quiera admirar su textura y consistencia, sabiendo que es la propia de rafarrojas:
FIN DE LA (LARGUÍSIMA) NOTA PREVIA:



EL QUID DE LA CUESTIÓN: sobre la moral en La Celestina. 

La Celestina es una obra moral. O tal vez deberíamos decir que es una obra sobre la falta de moral y el triunfo de los siete pecados capitales.
No le falta uno y tenemos ejemplos sobrados de ellos. Vemos
-Soberbia y vanagloria en la propia Celestina que se ve ama de demonios (“Y así confiando en mi mucho poder”, acto 4); la del amo Calisto, señor de la honra (ajena); la de Pármeno, el virtuoso incomprendido.
- Avaricia, de nuevo (“vicio de codicia Ahora que lo ve crecido, no quiere dar nada” SEMPRONIO acto 12).
- Lujuria, de Calisto y de Melibea, que lo llaman amor cuando quieren decir sexo, locura según lo llaman todos, de los criados con sus mancebas, de las putas y de las aparentemente honradas pero igualmente putas.
- Ira, y si no bastara la que se gastan los amos con los criados por un quítame allá esas pajas (“Nunca oyen su nombre propio de la boca de ellas (las señoras); sino puta acá, puta acullá. tiñosa bellaca puerca mil chapinazos y pellizcos, palos y azotes” AREÚSA, acto 9)
, la que descarga sobre la vieja puta el extremado Sempronio.
- Gula, presentada entre los siervos como virtud: signo de éxito (“poco que bebo: una sola docena de veces”, CELESTINA acto 9)
- Envidia, la de Areúsa hacia Melibea: “Las riquezas las hacen a estas hermosas [...] unas tetas como si tres veces hubiese parido” acto 9)
- Pereza (“si yo supiese aquella tierra donde se gana el sueldo durmiendo mucho haría por ir allá”, SEMPRONIO acto 8)
Dicen que siendo ésta, última obra del Medievo, tiene como las de aquel tiempo un afán moralizador (Concluye el autor: “No dudes ni hayas vergüenza, lector, narrar lo lascivo que aquí se te muestra: que siendo discreto verás que es la muestra por donde se vende la honesta labor”).
No lo acabo de creer. Me resulta más bien semejante a un número de “El Caso”, aquel “diario de porteras” especializado en crónica de sucesos. Esto es, La Celestina como un ejercicio para atraer a los morbosos (que en todo tiempo ha habido) con un relato de sexo y violencia, y le supondré la inteligencia comercial que demuestra, que le aseguró tan buenas ventas que lo que empezó como anónimo terminó siendo de paternidad reconocida en epigramas.
De lo que no hay duda es que es una narración que habla de una progresiva y acelerada descomposición moral, de corrupción y falsedad y apariencias, de crisis de valores, donde a nuestro juicio sólo dos personajes se destacan en un fondo de inmoralidad-amoralidad-moralidad de conveniencias:
- el PADRE, Pleberio, arquetípico padre-noble-anciano venerable, que despide el cuento con sermón ciceroniano “o tempora, o mores” en plan catilinaria: “Cébasnos, mundo falso, con el manjar de tus deleites; al mejor sabor nos descubres el anzuelo, [...] me dejaste triste y solo in hac lachrymarum vae” auto 21 y lo dice en latín y citando a los clásicos y a muchos personajes renombrados de la Antigüedad que así sabemos dos veces que es noble.
- y asombrosamente, la propia CELESTINA, que siendo como es puta vieja, vieja puta, tiene su propia forma de ética del trabajo, prurito profesional. (“jamás al esfuerzo desayudó la fortuna”, Celestina, acto 4).

Y se distingue así de los amateurs del mal, los siervos que son simplemente malos malvados, cuando ella es la mejor mala posible: “Esto tengo yo por oficio y trabajo; vosotros por recreación y deleite”, les echa en cara a Sempronio y Pármeno, y en el auto 15 así lo reconoce Elicia a la ya difunta en un curioso panegírico del oficio “Tú trabajabas, yo holgaba; tú salías fuera, yo estaba encerrada; tú rota, yo vestida; tú entrabas continuo como abeja por casa, yo destruía, que otra cosa no sabía hacer”.
Celestina aspira a sobrevivir, sí, pero también a medrar con su esfuerzo y su talento (“Vivo de mi oficio, como cada cual oficial del suyo”, acto 12), y asume su papel con todas las consecuencias, como diciendo que puestos a ser malos se tiene que ser el mejor malo, el más diabólico y astuto. Esta vieja, más que vieja, envejecida, una momia (sesenta años dice tener el acto 12, y en aquella época y con esas condiciones de salubridad e higiene era lo mismo que decir mil de ahora), que nadie podría adivinar que en otro tiempo fue tan hermosa como ahora horrible (“eras hermosa”, le reconoce con asombro en el acto 4, Melibea a Celestina), y puta fue de éxito, esta trotaconventos barroca en plena E.M., es como los futbolistas que cuando se les acaba la vida útil dando patadas al balón acaban colocándose como entrenadores de otros futbolistas, y así ella es maestra de putas y semiputas (las presuntas honradas que la hacen a escondidas), híbrido de comercial, vende-motos, vendedor de coches-sexos usados (pero que aparecen como nuevos con unos arreglitos que les hace), camello (de esa droga prohibida que era el amor carnal). Una vieja que engaña, pero al menos en parte vive engañada. Charlatana, sí, y embaucadora, pero también superticiosa y crédula.
Junto a esa particular “ética del trabajo” le salva a Celestina ese recordatorio de la que fue su amiga con lo que parece afecto y respeto profesional, la roba-cadáveres que fue la madre de Pármeno (“la primera de nuestro oficio”, acto 7), ese corazoncito que demuestra (a su manera) con sus protegidos Areúsa y Pármeno (su ahijado, el hijo de su estimada comadre-colega).
Y qué se puede decir del resto de los personajes? Esos, que aparecen en pares de dos, en combinaciones de cuatro, todos girando como en aquellas Danzas de la Muerte de la mismísima Edad Media.
Nada bueno.
La Celestina es una novela que nos habla en un tono fatalista, casi de inevitabilidad. (“Por ser leal padezco mal. Otros se ganan por malos; yo me pierdo por bueno. El mundo es tal”. - PÁRMENO acto 2 y CALISTO acto 12 “¿En quién hallaré yo fe? ¿Adónde hay verdad? ¿Quién carece de engaño? ¿Adónde no moran falsarios? ¿Quién es claro enemigo? ¿Quién es verdadero amigo? ¿Dónde no se fabrican traiciones?”) de la falta de control del deseo que lleva a la debacle, de cómo los buenos se malogran o asisten impotentes a la ruina y a la corrupción de todo lo bueno y lo sagrado. (“¡Ya, ya, perdida es mi ama! ¿Secretamente quiere que venga Celestina? ¡Fraude hay!”, LUCRECIA acto 4). Historia de pórtico gótico, con amantes concupiscentes -y cobardes asesinos- que arden en el infierno.
Pero no siempre se presenta así, sino que se va desenvolviendo el dramón a la par que la caída de los personajes.

En cierta forma, esa misma evolución negativa de los personajes se puede resumir en una progresiva “CELESTINIZACIÓN”, su acomodo a esa laxa-inexistente moral de la alcahueta, a la perdición asumida, la conversión a su visión del mundo, hasta que se da por bueno lo que es malo y torcido. Y eso se ve en la forma en que se dirigen a ella, pasando del rechazo en los términos más contundentes (“vieja puta” es un apelativo constante) hasta tratarla con el extremo respeto y consideración hacia una maestra (“madre”). A este respecto hay un trabajo que nos ha gustado, realizado por la profesora Pilar García Mouton, del Instituto de la Lengua Española del CSIC, intitulado “El lenguaje femenino en La Celestina” en el que se menciona este detalle (si bien para mencionar los distintos registros que adoptan los personajes).
De hecho, se celestinizan tanto los personajes que los dispares acaban acordándose, como en un curioso y triste hermanamiento en el mal (Calisto y Melibea, Calisto y sus criados, Melibea y Celestina, Sempronio y Pármeno, Pármeno y Celestina, Areúsa y Pármeno...). CELESTINA, acto 7: “Vosotros sois iguales. La paridad de las costumbres y la semejanza de los corazones “
Calisto, chaval de buena familia y buena facha (23 añitos), tira por la borda su nombre y su honor por un enchochamiento (y luego, en el acto 14, bien habla CALISTO de “el dolor de mi deshonra”, “corrompiendo la buena fama de los pasados”).
Melibea, pijita rotunda (de ensalzados globos), orgullo y futuro sostén de sus padres, acaba permitiendole entrada (y permitiéndole entrada) a su pretendiente.
Pármeno, hideputa siervo con sólidos planteamientos morales al inicio, acaba conchabado con la vieja puta y el criado resiabado en esa conspiración para sacarle los cuartos al jefe, con fulana en prácticas debajo del brazo
(la citada Areúsa, haciendo sus pinitos en el puterío).
Y en el extremo de esa degradación galopante, como paradigma y epítome de ese paso al Lado Oscuro, Sempronio!
Sempronio, que a la primera pareciera hombre honesto tipo “buen criado si tuviera buen señor”, y progresivamente asistimos a lo que esconde el personaje como quien ve la evolución del cuadro de Dorian Gray, pincelada a pincelada, Sempronio tres veces M, cubriéndose de (o descubriéndose en) sucesivas capas de Malicia, Mezquindad y Miseria. Y primero nos enteramos que es mentiroso, luego que es cobarde y finalmente que es El Cobarde Definitivo, Asesino (y ya para colmo, de ancianas). Sempronio que es el modelo sobre el que se superpone el perfil del joven Pármeno en un morfing perverso (incluyendo final ignominioso). Todos esos pecados capitales de los que hablábamos los tiene el maduro criado:
- es lujurioso (y envidioso, a la vez) porque desea a Melibea pero se conforma con la puta Elicia (y es que quiere ser señor en lugar del señor, como aquel personaje de Goscinny que quería ser Califa en lugar del Califa). Hablando con Celestina, dice: “Pues dime lo qué passó con aquella gentil donzella; dime alguna palabra de su boca, que por Dios, assi peno por sabella como mi amo penaría” auto 5 pagina 179 y a Pármeno: “Dilo, dilo. ¿Es algo de Melibea? ¿Asla visto?” auto 8 p 217. Y a continuación muestra otra prueba de envidia al decirle a Pármeno: “No digo mal en esto, sino que se eche otra sardina para el moço de cavallos, pues tú tienes amiga”.pagina 218.
- es avaricioso y ruin: “Desseo provecho; querría que este negocio oviesse buen fin, no por que saliesse mi amor de pena, mas por salir yo de lazería (miseria)”. Tercer auto. Pagina 150. Y se vuelve a reflejar su codicia cuando interpela a Pármelo de la siguiente forma: “Ve tú donde quisieres, que antes que venga el día quiero yo yr a Celestina a cobrar mi parte de la cadena. Que es una puta vieja; no la quiero dar tiempo en que fabrique alguna ruyndad con que nos escluya”. Pag. 271
- es soberbio y falso en su soberbia, como cuando dice no sentir miedo el muy cobarde: “¿Temor, señor, o qué? Por cierto, todo el mundo no nos hiziera tener; ¡hallado avías los temerosos! Allí estovimos esperándote muy aparejados y nuestras armas muy a mano”. pag. 267
- de su gula, su pereza y su ira ya hemos hablado antes.... El resumen es un retrato del peor ser humano posible, cínico, pretendiente a arribista (esto es, que tiene la falta de escrúpulos pero no la eficacia de un auténtico arribista), merecedor de una parcelita propia en el infierno de Dante. Y arrastra consigo a Pármeno.

LA CELESTINA, BISAGRA DE TIEMPOS: o la crisis del estado medieval.

Si alguna vez fue cierto aquella frase comodín que utilizaban los malos estudiantes en los exámenes, a saber, “el autor está a caballo entre dos épocas” (gloriosa frase que no dice realmente nada porque todos estamos a caballo entre dos épocas y nuestra caída de la montura a medio camino marca la segunda). La Celestina es medieval y “probarroca” en su utilización de tópicos medievales como el de la rueda de la fortuna (acto 20, Melibea: “la fortuna mudable”; acto 21, Pleberio: “¡Oh fortuna variable, ministra y mayordoma de los temporales bienes!”; acto 9, Celestina: “La ley es de fortuna que ninguna cosa en un ser mucho tiempo permanece: su orden es mudanzas”; acto 15, Areúsa: “la fortuna su rueda”), así como otros tales como la prisión de amor, el vergel del amor, la fugacidad de la vida y el carpe diem. En el lenguaje, igualmente, se da esa profusión extremosa de refranes, sentencias, apotegmas, dichos y semejantes que podemos ver en dictos y leciones, en el erudito y sesudo exemplum medieval, y en los cuentos de Chaucer o Bocaccio (ellos mismos a un tris de ser renacentistas). Y la misma Celestina es heredera directa de Urraca, la Trotaconventos de Juan Ruiz.
Sin embargo, las apariencias engañan.
Hay un sabor a descomposición de los valores que no es propio de los honrados hijos de la Edad Media, deslealtad en los criados a la par que exacerbamiento del clasismo de los señores. El dinero, vil metal, y la ambición de tenerlo (sea como sea) cobra un protagonismo que es más propio de tiempos posteriores (y es más propio de individualismo que de ese tejido coherente de los años intermedios). “Todo lo puede el dinero”, dice Celestina en el acto tercero.
Se podría decir que hay amor cortés, como antes, pero es más una burla del personaje que más se cree esa pretensión antigua, el retórico Calisto (ejemplos en el acto 6 de esos apreciados términos militares para referirse a las lides del amor y a la prisión figurada del amante: “escalas en su muro”, “cadenas”, etc), una cínica revisión de esos tópicos de los que hablábamos antes. Porque, como nos contaba un compañero de fuera del grupo: ¿qué tipo de muerte es la de Calisto? ¿Puede haber algo más esencialmente ignominioso en el que escala muros que el caerse estúpidamente de ellos? Es descalabro, más que moral, ridículo.
La misma visión del carpe diem de la Celestina oscila entre su formulación positiva, renacentista, y la medieval-barroca, más oscura y manchada de vanitas,vanitatis... CELESTINA, acto 4: “la vejez no es sino [... ] aquel mudar de cabellos su primera y fresca color”; acto 7: “la mocedad en sólo lo presente se impide y ocupa a mirar [... ] nunca pensáis que os puede faltar esta florecilla de juventud” y más tarde “Goza tu mocedad, el buen día, la buena noche, el buen comer o beber. Cuando pudieres haberlo, no lo dejes. Piérdase lo que se perdiere. No llores tú la hacienda que tu amo heredó” y “Gocemos y holguemos, que la vejez pocos la ven.No quiero en este mundo, sino día y victo y parte en paraíso”.

... Y AQUÍ LO DEJO, :    )

3 de febrero de 2015

20 de enero de 2015

De exámenes, soberbia, malgasto, Jim Butcher, hipnosis, zombis, vampiros, borgs, okupas varios y la posibilidad de ser lo que debería ser

EN EXÁMENES - PENSAMIENTOS DISPERSOS EN SEMANAS DE PREPARACIÓN
- Hace un par de semanas pensaba que la vida es como un examen en dos partes, una teórica y la otra práctica. La teoría está tirada, super fácil, todo el mundo aprueba con la gorra.... La práctica es la jodida, la que no pasa ni San Judas Tadeo, donde todo el mundo se encalla y se va a pique!
+Por eso cuando alguien te cuenta un problema de su vida, ves rápido la respuesta y lo ves claro: “haces esto y lo otro y asunto arreglado”. Ahí estás tú, muy satisfecho contigo mismo, cuando lo único que has hecho es dar la respuesta de la parte teórica, la que se sabe todo el mundo: “no fumes, haz deporte, come menos, duerme lo necesario, no bebas tanta coca-cola, escucha a la gente, sé cariñoso, sé paciente, se bueno”. Etcétera. Un puto genio eres tú.
¿A quién no le irrita el que a la salida de clase dice “ha sido muy fácil, no?” ... Smug (palabra que aprendí el otro día leyendo Codex Alera).

- Hace una semana, aprox., me lamentaba de ser un tío tan desaprovechado. ¿Cuánta gente hay que tenga mis capacidades!
Vale, esto suena fatal, propio de un soberbio donde los haya, chulo de mierda.... Aunque lo cierto es que soy un tío bastante listo, tengo una memoria – a corto plazo – cojonuda, y soy creativo. Entonces, ¿por qué coño no he llegado a nada, no soy nadie, he resultado tan absolutamente gris y mediocre? Wouldda, shouldda, couldda... ¿Por qué ahora mismo no estallo como una nova, ilumino el mundo con mi brillo? : )
Y fumo y soy sedentario y como como un cerdo y le robo horas al sueño para ver series y consumo litros y litros de coca, e interrumpo a la gente, y puedo resultar agresivo, y me traicionan palabras, obras y omisiones... Un dos, un tres siendo generoso, me ponía en el práctico.

Entonces, lo mejor que podía ocurrirme es que alguien me raptara. Sí, ya lo veo. Metido en un zulo, sin tabaco y sin coca, sin morcillas ni chorizos, ni bocatas de barra. En unos meses tendría el cuerpo “niquelado” como dicen en Cádiz. Y luego, amenaza de muerte, pistola en la nuca: “haz fondos, corre, salta!”... Y, again, en un tiempecillo tendría el cuerpo de un Adonis, la fuerza de Sansón (aunque fuera de un Sansón de mediana edad, madurito interesante y en forma).
¡Espera! ¡No es suficiente!: allá en el zulo, esa habitación sin ventanas de dos por dos, una mesa, una silla y como dicen los juristas “recado de escribir”, folios y boli. “¿Ves esa batería de coche con esos cables pelados? ¡Como no escribas un cuento, una novela, siete poemas de aquí a la noche, a un mes, a dos, te los aplicaremos a los mondonguillos y te vas a enterar!!!
 Y yo que de siempre he sido un grandísimo cobarde y contando además que no tendría nada mejor que hacer, no tele-juegos de ordenador-cine-Internet-libros, escribiría finalmente todo lo que está en mi cabeza y aún lo que no he llegado a pensar porque para hacerlo tendría que haber recorrido el camino previo, no habría andado esos pasos-palabras, rastro de verbos que conducen a la historia escondida tras el recodo (“El Camino sigue y sigue desde la puerta...”).
Puteadísimo, sí, pero ¡y lo que crearía?! lo que produciría en esa prisión, bajo la presión de esa amenaza, de ese miedo.... Si luego me soltaran: cachas, autor.... O incluso si luego no me soltaran y acabaran conmigo o me dejaran allí pudrirme en la oscuridad del zulo, pero vieran mis obras la luz, mi vida habría tenido sentido, propósito, habría hecho algo que mereciera la pena....

Pero no. Que nunca sabes hasta que punto puede reaccionar ese obstinado cobarde, ese pasivo-agresivo, ese desafiante rebelde y negarse a currar y a hacer lo que debe, ni bajo peligro inminente de muerte y tortura. “Bring it on, dale, venga, a mí no me fuerza ni Dios!”. Y la jodimos, y ni así llego a hacer nada.
O, por otro lado, ¡qué sufrimiento!, no? ¿Realmente hay que sufrir tanto para conseguir algo? Mejor si me hipnotizan o me meten en un trance donde me dicen simplemente “vas a hacer”. Control mental, y me ahorro el sufrimiento. Y a currar. O que venga uno de los que dicen que ellos lo ven muy claro, yo mismo, viniendo de otra realidad paralela o del futuro o los fantasmas de las tres navidades, y ocupen esta cáscara de cuerpo que podría ser (pero no hace por ser y no es) y me desalojan. ¡El cuerpo -y la mente- para los que la trabajan!: Adios espíritu malsano de Rafa, bienvenido espíritu que posee a Rafa y lo convierte en lo que debería ser.

Hace unos días leía la segunda novela de Códex Alera de Jim Butcher (llevo dos en un par de días cuando debería estar estudiando eso de la vocal post-nuclear que es la que sigue en el diptongo al núcleo silábico – bonita pollada, por cierto, muy útil para la mejora de la Humanidad). El enemigo al que los héroes se enfrentan se llama “VORD”, un bicho que entra en un cuerpo y lo vacía y en fin lo convierte a su Propósito: “"Because that is what they do. They spawn. Make more of themselves. They take, devour or destroy all life, until there is nothing else under the sky. They create themselves into new lives, new forms."

Y de pronto me han venido a la cabeza todos los semejantes monstruos que comen y transforman: la invasión de los ladrones de cuerpos, los vampiros, los muertos vivientes aka zombis, los borg de Star Trek, “Música en la Sangre” de Greg Bear (yerno, por cierto, de Poul Anderson), "Unity" en la serie de dibujos animados de Superman....

Es un tópico de la literatura fantástica, de terror y ciencia-ficción, aunque no queda claro que es lo que nos aterroriza: ¿los mordiscos que nos dan los feos (¡porque mira que eres feo, jodío!), la súbita sensación de la aguja que nos inocula los nanobites, el pinchazo de los colmillos del drácula de turno... o la conversión en sí, la pérdida irremediable de nuestra identidad?

Y el caso es que los invasores, los malignos bebedores de nuestra sangre, nos ofrecen aquello a lo que Epicuro y Diógenes aspiraban, la Ataraxia definitiva (De la Wikipedia: “ataraxia (del griego ἀταραξία, «ausencia de turbación»), disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, [ y escépticos, gracias a la cual un sujeto, mediante la disminución de la intensidad de sus pasiones y deseos, y la fortaleza frente a la adversidad, alcanza el equilibrio y finalmente la felicidad, que es el fin de estas tres corrientes filosóficas. La ataraxia es, por tanto, tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos”.)
No más emociones estúpidas, inclinaciones lastimosas , pérdidas de tiempo.... Somos objetos decididos, eficientes, eficaces, con un destino claro, un propósito...
Bueno, a lo mejor los zombis no tengan un graaaan objetivo en la vida (comer), pero al menos no sufren ni penan. Pero los borg... ¡LOS BORG SON UNAS PUTAS MÁKINAS, MAQUINONES!, que diría el macarra y ahora con razón: ¡unos crack, dominadores del universo!

Fíjate a lo que renunciamos por no dejarnos morder, convertir, transformar.... La Paz, el Propósito, la Eficacia. Cochina cultura individualista que nos hace temer a la pérdida de la identidad.

Mierda de libre albedrío, que ya se sabe que libertad es sinónimo de (o corre el peligro de convertirse en) libertinaje.
Pero la identidad....nosotros somos nuestros vicios y defectos, nuestra personalidad es la maltrecha, maltratatada, deforme y mal gestionada psique que malogra y malgasta nuestras capacidades. Yo soy ese gordo inútil, ese flácido ser humano, ese acomplejado bicho que no vale pá ná. Y si me convirtieran, si me transformaran en el cachas, productor de grandes obras, ya no sería yo, sino un otro, un ajeno distinto, un noRafarrojas....

(aunque visto lo visto, ¿sería acaso tan malo que yo desapareciera? Ahora mismo soy tan necesario como saber que “se llama prosodia la disciplina que estudia el conjunto de los elementos fónicos suprasegmentales”... Creo que el mundo puede pasarse sin mí y sin ese supuesto conocimiento fundamental).




Y para terminar, os dejo con poesía de alguien que o fue raptado o tiene más voluntad que yo para escribir, luego es alguien, Felipe Benítez Reyes:
Entré en la casa blanca con mi incierta
llave de cristal frío,
la memoria.
Se mecía
el toldo sobre el patio
como un jirón de niebla. Se mecía
el caballo —qué roto— de cartón
en el cuarto de juego.
Y nada era
nítido allí ni vago, pues los ojos
miran con lente propia los dominios
del cadáver del tiempo,
y nada para el ojo es tan real como la nada,
esa nada que vuela
como un ave enjaulada por la casa vacía,
llena de eternidad agonizante.

La vida que allí estuvo no parece
sino una densidad de desamparo
ante la mano helada del tiempo, engalanada
con anillos que arrojan
el veneno veloz de la melancolía
en la copa que estamos apurando.
Esa mano que pasa
por los juguetes rotos y los muebles,
por el globo terráqueo de marfil
y por los trajes de los muertos,
hieráticos y huecos como estatuas de nadie.

Extraño en ese mundo clausurado,
oí el tiempo moverse.
Su paso de reptil en los espejos.
Y fui abriendo las puertas,
palpando oscuridades ostentosas
exhibidas allí como un resplandor negro,
y supe que era el huésped
de una rancia tiniebla
oculta en mi memoria como un borrón de espanto.

Y andaban por la casa mis vampiros,
rugían por la casa mis monstruos siderales,
velaban como arañas de ceniza
las brujas de los cuentos,
los licántropos
mostraban sus colmillos como puntas de estrella.

Y andaban por allí, vacías sus miradas, los difuntos
con rostros congelados en el hielo
de las fotografías.

Y supe que era el dueño de la niebla.
Y tomé posesión de mi memoria.

Cerré la casa blanca con mi llave
—tan fría— de cristal, y ahora no tengo
un lugar en que pueda morir
rodeado de aquellos que me tienden sus manos
desde la orilla turbia que empiezo a divisar.

13 de enero de 2015

¡Manda huevos! (o de cómo se puede escribir de pena y aun así ser catedrático de Filología)

...«la convicción de la independencia de la esfera de la hermosura sutil respecto al ámbito de la racionalidad parece resultar convencimiento de cuasi superioridad de aquella sobre ésta»...

Esta joyita (paladeadla despacio... si podéis) la escribe una Sra. (...o Doña) de aspecto respetable, de nombre Blanca Periñán, catedrática ella de Hispánicas en Pisa, miembro correspondiente en Italia de la RAE (según la web http://www.clasicoshispanicos.com/81-blanca-perinan)... 
Alguien debería impedirle empuñar pluma, bolígrafo o ratón antes de que siga haciéndose daño a sí misma o a otros escribiendo (Oño, Bush invadió Irak por menos).

11 de enero de 2015

Un cuento (apócrifo) del conde Lucanor (no os voy a mentir: by rafarrojas) - De cómo la malcasada cambió su lugar con la criada

NOTA PREVIA: éste es un ejercicio realizado para la asignatura de Literatura Medieval Española. Se trata de escribir un cuento a la manera lo que hiciera don Juan Manuel en el conde Lucanor, misma estructura y demás. Lo entregaré mañana pero había pensado dejároslo aquí para que me lo critiquéis a destajo.

Cuento LII (apócrifo) 

De cómo la malcasada cambió su lugar con la criada y de lo que sucedió después 

n día se retiró el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le dijo así:
-Patronio, yo confío mucho en vuestro buen juicio y sé que, en lo que vos no sepáis o no podáis aconsejarme, no habrá nadie en el mundo que pueda hacerlo; por eso os ruego que me aconsejéis como mejor sepáis en los que ahora os diré.
 Ocurre que dos señores vecinos me han pedido ayuda. A uno le conocéis ya de antiguo, D. Rodrigo, que en más de una ocasión sumó sus armas a las mías en las guerras contra los moros. Hoy es viejo y no tan fuerte como otrora, y como pasa en estos casos sus enemigos se crecen en tanto que él mengua. En los últimos tiempos está viendo asediadas sus tierras por más sitios de los que se ve capaz de defender, así que me ha pedido que vaya a apoyar con mis hombres los suyos. Pero lo que no le ha restado ni un ápice la edad es el orgullo, que pareciera oyéndole que no es él quien pide sino yo mismo, y por decirlo como lo dice, con ese tono arisco y seco! El otro caballero que lo solicita, por contra, es de modales tan galantes y conversación tan entretenida que no había quien no deseara su compañía. Trátase del segundo hijo del señor de T. que conocí en mi última visita al castillo de su padre, y ahora que apenas ha recibido de su padre tierras para sí mismo ya las ve amenazadas por repetidas incursiones del moro. No puedo atender las peticiones de ambos porque eso debilitaría en demasía mi propia defensa, y tengo que pensar también en quien de los dos podrá corresponder en el futuro con su favor la sangre que los míos viertan por protegerle.

-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, me recuerda lo que me contáis a lo que le ocurrió a aquel viejo castellano. No vierais hombre más cabal y honrado, valiente y de buen talante. Durante largo tiempo guerreó junto a su rey contra los moros, pero en una última campaña, su vista, que nunca fue de azor ni de milano, acabó de menguar hasta tal punto que apenas sí acertaba a ver su propia mano puesta junto a su cara. El rey le dispensó de su servicio y le aconsejó que volviera a sus tierras, casara con buena moza que pudiera cuidarle como tan bien merecía y formara familia que perpetuara su noble sangre. Y así lo hizo, el buen castellano como buen vasallo, y buscóse mujer y encontróla. Era aquella en extremo hermosa y de apariencia gentil y donosa, rubia como la luz, la su tez fina como de alabastro, el su cuello largo y blanco y la su frente amplia y limpia como día de primavera. La segunda hija de un fijodalgo de magra hacienda pero de sangre antigua y cristiana. El matrimonio se acordó rápidamente y pronto la garrida moza viajó al castillo de su esposo, sin más compaña que un joven rapaz más largo que delgado que hacía las veces de palafrenero, paje y escolta todo en uno, y una su prima segunda, muchacha apenas menos dotada que la nueva dueña de gracias y donaire, pero de aún menos medios si cabe por haber muerto su padre en la guerra sin dejarla dote alguna, ni mediada.

Con grande alegría recibióla el castellano y la cubrió de regalos y de atenciones. Y durante un tiempo, breve aun más que breve es la vida mortal, se acordó la hermosa a su condición de casada y atendió a su señor como correspondía. Mas, por más que generoso fuera el pecho de la hermosa, no así lo que ocultaba su interior, ni el oro de sus cabellos se correspondía con el de su corazón, ni la blandura y suavidad de su carne se extendía a su espíritu que era duro y fosco y en verdad desabrido, y su verdadera naturaleza era como el cofre gualdrapeado de doña Pandora y aun la esperanza que cobijaba no era otra que la de ser abierta para dejar escapar todos sus muchos vicios e pecados. Porque todos los tenía la señora, empezando por la lujuria, que no por casualidad estaba aquel su paje escuálido como costilla demasiado roida; y la açidia, que sólo mostraba diligencia e interés en encontrarse en horizontal posición, y la ira y la soberbia, que muy malamente trataba a la que fuera su prima y ahora tan sólo reconocía como sierva, y no pasaba un segundo sin que quien hablara con ella supiera que por ella corría sangre de los reyes antiguos y visigodos y la envidia de amarillos ojos y la glotonería y la avaricia, y otros muchos que nacen de la misma fuente, grandes e chicos, y a todos les dió salida. Pero si tuviera que poner uno delante en esa lista de pecados tan mortales cada uno por separado que un gato que los tuviera todos no tendría vidas suficientes para mandar una al Paraíso de las bestias, diría sin duda que la lujuria, que cada vez que pisaban sus pies la Iglesia volvían trayendo nuevos modos de pisotear el honor del castellano.

Todo lo ignoraba el señor de la casa, dos veces cegado, y Amor y su esposa rivalizaban en engañarle, sacando de aquí y allá tiempo para darse goce y placer con amigos, que tanto viajaba al río a lavar que las ranas ya ni cantaban para saludar su llegada. Sin embargo, nada parecía bastar a la joven señora ni satisfacerla, que hay fuegos que no calma un solo tronco, que presto lo consume y pide luego otro y un otro más, y así la entrepierna de la señora ardía con más viveza que las calderas de Pedro Botero, azuzadas sus brasas con tantos palos y palillos. Y finalmente vino a idear una treta para poder gozar y solazarse con un su amigo último más de un día entero y más de dos. Y es que siendo su doncella de la que ya os hablé familiar cercana y compartiendo con ella rasgos semejantes y teniendo además similar voz se le ocurrió que bien podía hacerse pasar por la señora un tiempo, mientras atendía ella más gozosos negocios.

Y aunque resistióse la su prima, que era honrada donde la otra mendaz y falsa y llena de doblez, accedió finalmente, y lo hizo porque desde que conociera al castellano se había quedado prendada de su alma buena y sus buenas obras y maneras, y do la dueña veía a un viejo ella veía a un hombre con experiencia y sabiduría acorde, y sus
ojos podían estar eternamente en niebla pero a su sonrisa ninguna sombra podía cubrirla que brillaba como el primer rayo de sol que se filtra en bosque cerrado.

Y así quedó como dueña y derramó sobre el buen castellano mil cuidados y atenciones, como si quisiera compensarle por todo el mal recibido anteriormente por la su prima de doble cara. Y el castellano que no veía mucho, veía sin embargo ahora lo que era tener a su lado mujer dulce y buena, y maravillóse del cambio experimentado en el humor de su dueña y en la mudanza de la que él pensaba su esposa. Y aun más, que en llegando la noche, fueron ambos a refugiarse al cobertor y siguiendo las indicaciones de la señora, la su prima cumplió incluso en esto. Y cumplió tan sobradamente y tan a placer del viejo caballero, que diríase que había éste recobrado de pronto el vigor que le diera fama y nombre como gran espada y guerrero infatigable.

Y en esto que pasaron los días dos que había previsto ocupar en su deleite la pérfida burladora, y volvióse en la mañana del tercero al castillo. Pero en vez de encontrar el paso expedito, halló las puertas cerradas, tanto las de entrada como otras que conocía ella. Y era la alborada tan fría que decidió que no valía el secreto retrasar su llegada, que ya se buscaría una excusa una vez entrara en el castillo. Y a sus golpes abrió una mirilla en el portón un soldado del viejo señor y le preguntó que qué buscaba a tan temprana hora. Y a aquello ésta repuso con altanería que abriera presto, que era la señora. Y el soldado contestó, con una sonrisa, que no podía ser aquello cierto pues que la señora estaba aún en el lecho con el señor. A lo que la mujer le llenó de insultos y amenazas conminándole a que abriera el portón de inmediato. Y abrió entonces el soldado, pero no para darle entrada, sino para batirle el cuero a golpes por su falsa vanagloria.

Tanto gritó y se desgañitó la hermosa con los palos que acudió al griterío el señor de la casa, acompañado de la que ya era en todos los sentidos su mujer, a la que rodeaba el talle con un brazo amoroso. Y de nuevo repitió la burladora, si bien ahora con tono lacrimoso y más medido, quién era, y cómo se encontraba injustamente detenida y apaleada a la entrada de su hogar. Y el castellano le replicó con ese su tono amable de siempre que aunque no le cabía duda que ella creía ser cierto lo que decía, sin duda se había golpeado en la cabeza o había sufrido desgracia semejante, pues su mujer le acompañaba ya y no había dejado su lado en ningún momento en los últimos días. Y que prueba de que tenía confundido el pensamiento era que qué iba a hacer la señora de la casa fuera de su hogar tan temprano a horas en que sólo las siervas y otras mujeres de antigua profesión andaban por los caminos. Entonces la prima convertida ahora en dueña le interrumpió para decirle que la que esperaba fuera con el rostro distorsionado por el dolor y el frío, corrida y furiosa, era la su prima lejana que le hacía de criada y que aunque no se lograba explicar por qué extraño conjuro creía ser quien no era, igualmente debían darle entrada, porque tenía mucho trabajo atrasado para hacer. Y la burladora burlada terminó siendo criada en su propia casa...

- Así, señor Conde – terminó Patronio - vuestra elección está clara. Por un lado tenéis un amigo cierto que os ha demostrado en el pasado que lo es y otro que tal vez tenga modos y verbo más agradable, pero no le conocéis como al primero, ni podéis responder de sus actos futuros. Que en el obrar se ve quién es realmente amigo y quién sólo busca servirse de uno.
Y añadió el buen Patronio que si todo lo anterior no fuera bastante. que se preguntara si no debería ser el de T., el padre del joven, quien acudiera a su rescate en primer lugar, y que si no lo había hecho ya tendría sus razones. Pero que si aun así seguía deseando prestar su ayuda al joven noble, que le mandara lo que pudiera sin poner en peligro ni su hacienda ni la de su amigo en necesidad.

Al conde le gustó mucho este consejo y pidió a Dios que le diera fuerzas para seguirlo y ponerlo en práctica.
Y como don Juan vio que esta historia era muy buena, la mandó escribir en este libro y compuso unos versos que dicen así:
El que lo que tiene despreciare,
primero no tendrá bastante
 y después no tendrá nada.

NOTA FINAL: lo que está en cursiva se corresponde con fórmulas literales utilizadas por don Juan Manuel en los cuentos de El Conde Lucanor.

Bueno, ya me contaréis que os parece. Os digo ya que mi hijo le ha sacado ya fallos, :   )  y uno con mucha perspicacia: demasiado verde para nuestro cristianísimo don Juanma (pero es que me he quedado pillado con Juan Ruiz y como excusa que aunque le reconozco el arte y el mérito al otro, me gustan más las historias verderonas tipo algunas de las de Chaucer o Bocaccio).

9 de enero de 2015

Amor versus sexo: dos símiles que se convierten en metáforas, by rafarrojas

El pensamiento del amor es como un castillo de naipes de dos cartas que uno ve tan firme que podría ser de cientos y elevarse hasta el infinito. Uno apoyado sobre otro que se apoya sobre uno y juntos forman techo y refugio, edificación.
La fantasía del sexo, por el contrario, es como ese plato que gira sobre un palillo: vertiginoso vértigo, precario equilibrio de la aceleración, juego alucinante. Pero luego llega la gravedad, la insoportable del ser (o no ser), y el plato se hace añicos contra el suelo y muere con "la petite mort", o peor, por la inevitable falta de agilidad de la realidad.
(...vale esto como cita, by rafarrojas?)

Preparando los exámenes de febrero

Estudiaba como come el niño forzado a cumplir con el plato de verdura, moviendo el tenedor sobre el plato sin acabar de pinchar nada, revolviendo el apestoso brócoli (cadáver verde en salsa de légamo), empujando, más que cogiendo, un guisante suelto para hacer ver que sigue en ello....

18 de diciembre de 2014

Sobre los clásicos, una cita by rafarrojas

Un clásico (libro, historia...) es aquél que cuando lo miras directamente a los ojos ves en ellos el origen de muchos de tus propios rasgos, como fueran los de ese abuelo al que no conociste nunca.
"Así que de aquí sale!..."
Una cita de rafarrojas

13 de diciembre de 2014

blog (cita autobiográfica by rafarrojas)

"... Schroedinger abrió la caja y dentro estaba el gato escribiendo un blog"
(¿y qué dijo el gato?, preguntas. Dijo: esa pueeeerta!/tengo claustrofobia)

Lord Sith de las Letras

Mientras estudio literatura española del Siglo de Oro pienso en los críticos que escriben los artículos que tengo que estudiar, imagino sus caretos detrás de esas frases hechas, hechas de encomios y parabienes y felicitaciones y alabanzas: “el genial autor demuestra una maestría absoluta en el dominio de los blabla-blabla...”.
Parece que los críticos sólo tienen dos posiciones: o babeando sobre los clásicos (o alguna estrella en alza), en plan servil arrastra’o, o haciendo sangre sobre cualquier otra cosa, como para compensar con dosis extra de vitriolo y mala lessshe tanta brillo sacado al ojete de los grandes.

Me da miedo acabar como ellos. Tal vez lo sea ya, porque el reverso tenebroso de la Fuerza, el lado oscuro del deseo de ser escritor o al menos hablar sobre los que lo son, es muy fuerte en mí.... (Bueno, y aún podría ser peor: ser un sith, pero uno pequeñín sin apenas poder como para hacer el pino-puente, nada de triple salto mortal, y que tenga que ir por el mando a distancia de la tele en vez de atraerlo hacia sí con telequinesis... un última fila entre los última fila....)
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Y una última parte: q como pasa aquí en mi blog o como me pasa entre la gente de mi clase (los niños con los que comparto aula), al final lo que opine o deje de opinar no le interese a nadie, nadie me lea ni le importe una mierda si digo que tal es guay o el de más allá es fábrica de basura barata.... (El fatalismo ruso-sith ataca de nuevo)

8 de diciembre de 2014

El Libro del Buen Amor - Tres lecturas para un trabajo de Literatura Medieval

[NOTA PREVIA: trabajo que tengo que entregar mañana sobre la interpretación del Libro del Buen Amor del arcipreste de Hita para Literatura Medieval.... Así que aquí os dejo el trabajo por si os sirve de algo y porque es lo único que estoy haciendo últimamente]

El Libro del Buen Amor - Tres lecturas para un trabajo de Literatura Medieval (un trabajo de rafarrojas)

 “Y esta intención, en el caso del Libro de buen amor, consiste precisamente en presentar varias lecturas (aunque no infinitas). Y es que la riqueza de una obra literaria, tal como la entiende Eco (y también como lo hizo seguramente el Arcipreste de Hita), radica en haber sido concebida como una «máquina de generar interpretaciones».
"El Libro de buen amor como obra abierta: una aproximación desde las teorías de Umberto Eco". Eduardo José Jacinto García. Universidad de Jaén

HABLANDO DE HABLAR (o la metacrítica) 
Por fin! Por fin alguien formula la pregunta necesaria, la importante, “¿cuál es la intencionalidad del libro?”. Por fin la oportunidad de olvidarse de los críticos que critican como bestias con anteojeras, con visión de túnel, esos estructuralistas y formalistas que sólo atienden a la letra (negando el espíritu), de los críticos ensoberbecidos en su erudición que pesan y miden y reducen a átomos fríos, a píxeles inanes, las obras de arte, que se sienten, por ende, tan satisfechos de sí mismos con lo que hacen que se creen ser ellos creadores y genios cuando son sólo academicistas-diletantes-parásitos de los creadores y los genios.

Dicen que obras son amores y no buenas razones, y es cierto. Pero las razones, las intenciones, marcan la diferencia entre un asesinato y un homicidio, el dolo, y lo fundamental es la voluntad manifiesta, incluso cuando la manifestación traicione la voluntad y lo que se escriba no cumpla con lo que se pensó decir o se querría decir. (“que, segund derecho, las palabras sirven a la intençión et non la intençión a las palabras”)

También dicen que jamás sabremos qué intención tiene un libro, porque jamás podremos viajar a ese rincón oscuro y lejano de la mente del otro, en el tiempo del otro, porque somos hoy y nosotros y no ayer y ellos, y ni siquiera es común a veces nuestro lenguaje. Suma que el otro ni siquiera se comprende a sí mismo, que no nos comprendemos nosotros, que toda comunicación es pretensión y falacia donde se da por bueno el espejismo de un sentido (eso mantienen los del new criticism, Wimsatt, Beardsley y compañía).

Pero yo me rebelo, me resisto a ese intento de hacer ciencia del arte, a medir la expresión última de la subjetividad (la creación literaria) con la repugnamente desangelada pseudo-objetividad de los críticos. Llámame romántico y trasnochado y bobo. Llámame ignorante. Pero me sobran los intermediarios en ese jardín secreto del pensamiento donde vas a encontrarte con el otro y dejas que te seduzca como seducen los donjuanes con el verbo, los arciprestes con la labia y el gracejo. Allí me golpearon, me golpearán, sus palabras directamente entre los ojos, retumbarán en la soledad y el silencio los ecos de otro ser, inteligencia, alma, hasta que la mía se acuerde con vibración simpática y sea yo, como él, por un segundo, también yo, arcipreste de Hita, amante del amor, monje risueño y complejo, humano.

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... Y en seguida llegan la inseguridad y el miedo. Porque si renuncias a todos los instrumentos del forense, al bisturí del cirujano y al cuchillo del carnicero, tal vez nunca llegues a penetrar la piel dura del tiempo y el espacio. No hay abrelatas para abrir el texto. Sólo tú, y enfrente lo desconocido incognoscible. (Y en seguida la tentación de mirar lo que dicen otros, la explicación de la biografía y el contexto, el recurso a cualquiera – incluso el odiado endiosado profesor de turno- con tal de saber cuál era esa intencionalidad antes de que se escape... Porque es unicornio esquivo este de la obra de arte).

Ofrezco tres posibles lecturas que van de lo general a lo concreto: del perogrullo aplicable a cualquier escritor de cualquier tiempo, al Juan Ruiz, individuo que imagino, hasta acabar en el Juan Ruiz hijo de su época (y de paso contesto a lo que creo que sugieren otros: unidad sí o no, goliardo sí o no, etc. ---------------------------

LA PRIMERA INTERPRETACIÓN: EL PEROGRULLO
Empezaré por lo seguro,

La intención del arcipreste al escribir el Libro del Buen Amor era escribir.

Escribir, y así ver que se puede hacer como lo hicieron otros antes, algunos admirablemente, y a lo mejor tan bien como aquéllos, o al menos de forma única y propia, contando lo que nadie contará como lo contaremos nosotros. Escribir y ser “Yo Joan Ruis, el sobredicho arçipreste de Hita, / porque mi coraçón de trovar non se quita”. (575).

Ser en tinta, que es más que ser, porque la vida de la tinta traspasa las fronteras de la cárcel y del tiempo “si me puntar sopieres, siempre me avrás en miente” (71). Las palabras son heraldos que anuncian que llega alguien grande, son pregoneros de quién habla y leales caballeros si tienen buen señor, y sirven también a la muerte como coro de plañideras: “faserte he un pitafio escripto con estoria” (1572), “yo un gualardón vos pido, que por Dios en romería / digades un Pater noster por mí et Ave María.” (1633).

Escribir es recordar, que es vivir dos veces (así decía Berganza, en el Coloquio de los Perros: “tuve deseo de hablar, para decir cosas que depositaba en la memoria; y allí, de antiguas y muchas, o se enmohecían o se me olvidaban”). Recordar aquello que nos dió placer, los tiempos de fermosas y lozanas y garridas y discretas, algo que trae a nuestros labios la sonrisa y un cierto orgullo “movió con su mesnada Amor, e fue su vía, / dexome con coydado, pero con alegría, / este mi señor siempre tal costumbre avía” (1313).

Recordar para sí y para otros, compartiendo... Porque servir, ser útil, es motivación principal de cualquier ser humano, ya sea con la “chica fabla, solás et letuario” (1632), o para la reflexión sobre “memoria buena de bien obrar” (“et instruam te in via hac” -y te enseñaré de esta manera). Y aquí y así es cuando se unen ars amandi y ars predicandi. (Y recuerdo ahora aquello que decía el prólogo de El Buscón de Quevedo, “Al lector”: “y no poco fruto podrás sacar dél si tienes atención al escarmiento; y cuando no lo hagas, aprovéchate de los sermones, que dudo nadie compre libro de burlas para apartarse de los incentivos de su natural depravado. Sea empero lo que quisieres...”) [NOTA: Así que, sí, creo que es autobiográfico y no falsa autobiografía. En todo caso legendaria, aun cuando se cubra a ratos con préstamos de De Amore de Capellán...]

LA SEGUNDA, REIVINDICACIÓN DEL SALIDORRO. O de esa unidad en la tridimensionalidad del humano que a muchos (y muchas) se les escapa. 
“Estando en su coyta dixo un çibdadano,
que tomasen un ribaldo, un bellaco romano,
segund Dios le demostrase faser señas con la mano,
 que tales las fisiese: fueles consejo sano.” (51)

Habrá romano villano quien mire mano y vea sólo colección de dedos, dispares (impares) dedos. No verá una mano completa. Habrá quien diga que el LBA es colcha de retales - bonitos, sí, pero tan esencialmente distintos y ajenos, que no pueden ser considerados como un todo, sino partes zurcidas sin criterio, o si acaso, ejercicios de estilo y género agrupados en manual de colegio.

No lo creo. (Que le den a Walsh). Yo lo veo claramente, como si me llevara J.R. de su mano: la mano al completo. Una mano amiga de dedos que se ajustan a mis dedos:
 - dedo gordo jocundo, vitalista, que da su aprobación a una moza lozana;
 - dedo índice, apuntando al aire, marcando lecciones morales, señalando en cátedra teológica;
 - un meñique de erudito primoroso, de la más alta clase, que se alza mientra mezcla con la cucharilla latinajos en el café;
 - un carnal y hasta obsceno, procaz, dedo corazón. de burla y sátira...
 Todos son una sola mano

YoSoYyO - El todo con el que me identifico 
Juan Ruiz soy yo. Eso explicaría muchas cosas, todas. Esa profusión de voces aparentemente discordantes, esa ambigüedad, colección de paradojas no resueltas, polifonía de la que hablaba Corominas a la manera de Bajtín...
Todo tiene sentido entonces: el arciprestre es un hombre que ama a las mujeres, “de cómo en servir dueñas todo tiempo non cansé”, (577), que busca “juntamiento con fembra plasentera” (70), “ca solo, sin compaña, era penada vida” (1317).

De acuerdo, es un salido hijo de Venus (y dicen algunos que le vino de madre mora y de ser alcalaíno y andalusí sensual... ¡como si ese rasgo no lo tuvieran los del Norte, y los del Este y el Oeste!, y si no, que se lo digan a los monjes de Buro, aquellos goliardos de imperecedera fama).

Y no es fácil, ni garantía de éxito, el mucho desear y pretender, y es propio del que lo intenta mucho, recibir contar con al menos tantos rechazos como aciertos, [hasta el punto que algunos hablen como aquella respetable señora del Cambridge de la pérfida Albión, Louise M. Haywood, de “El Libro de buen amor como Arte de no amar (ni ser amado)”]...hasta el punto de preguntarse como hemos hecho todos alguna vez si no será mejor dejar de probar, que no acompaña la suerte, de envidiar incluso a los que no tienen ese picor que sólo puede calmar que otro rasque “Los que te non probaron, en buen día nasçieron, / folgaron sin coydado, nunca entristeçieron, / desque a ti fallaron, todos su bien perdieron”, (198).
Que ésta del amor es guerra donde no ha prisioneros, y deja muertos (de honra o ganas), y la mujer entonces como ahora no fía de treguas propuestas: “Más vale en convento las sardinas saladas, / et faser a Dios servisio con las dueñas honradas, / que perder la mi alma con perdises asadas, / et fincar escarnida con otras deserradas” (1385)

Y a todo esto, en medio de tanto deseo, la literatura, que tiene su valor, como arma arrojadiza y de conquista, o como justa retribución y regalo (porque el salido es con frecuencia el amante más agradecido, si acaso por haber conocido de sobra su parte de desdenes): “Por amor d'esta dueña fis' trovas e cantares” (170) “Sabe Dios, que aquesta dueña e quantas yo vi, / siempre quise guardarlas, et siempre las serví, /si servir non las pude, nunca las deserví, / de dueña mesurada siempre bien escrebí”. (107) “Fis' con el grand pesar esta trova cazurra, / la dueña que la oyere, por ella non me aburra, / ca debríen me desir neçio, et más que bestia burra, / si de tan grand escarnio yo non trovase burla”. (114)

Salido, pues, e inseguro, y entonces como ahora las mujeres pueden ser crueles con el salido: “asaút”, “le alá” (calla y que no, no, dijo la mora), y no ven ni ellas ni esos críticos de encefalograma plano las tres dimensiones que esconde: que es miembro, cierto, y pulsante, apremioso... pero también es cerebro y razón y cultivado y conocedor de mucho y de otros ... y también corazón, romántico empedernido y leal y bueno. Y se puede amar con loco amor, y amor carnal, y luego, sobre, antes, durante y después, amar “limpiamente” o amar a Dios y a la Virgen y ser buena gente.

La mano completa, que los árboles le impiden ver el bosque a los de miras estrechas.

 LA TERCERA, Y DEFINITIVA, DEFENSA DE UN MODO DE VIDA. Goliardo, tal vez no, pero que me dejen a la dueña quieta y a mí en paz que así funciono mejor.

“Allá en Talavera, en las calendas de abril,
llegadas son las cartas de arçobispo Don Gil,
en las quales venía el mandato non vil,
tal, que si plugo a uno, pesó a más que a dos mil”. (1690)

Estos versos de la Cantica de los Clérigos de Talavera con la que el arcipreste cierra el libro (quedando aparte los dos cantares de ciegos, como aparentes emplazados a ser difusores) pueden (tal vez, quizá, quién sabe) ser justo la clave que permita entender la intención del Libro del Buen Amor. Y sería tal la defensa de un modo de vida asediado y en plena lucha por su supervivencia: la del clérigo no célibe.

Es inevitable considerar para esta tercera posible lectura el contexto histórico.

 - Que la Iglesia en aquella época tenía un poder temporal casi omnímodo y que, incluso considerando la increible religiosidad del hombre medieval, esto conducía a la existencia de un tipo de sacerdote que era casi un funcionario dentro de esa estructura teocrática, más mundano, incluso venal; y que en muchas ocasiones las razones por las que se unían los individuos a esa legión de clérigos y monjes no eran tanto espirituales como otras más prosaicas y seculares de pura supervivencia, de encontrar su lugar o su trabajo... tomar las órdenes como quién realiza oposiciones.

El mismo arcipreste actúa como hombre de confianza del obispo y sus funciones eran tal las de un capataz e intermediario con los responsables de las parroquias de su área, un auténtico viajante, visitador (como el médico), siempre de un cura a otro, inspector, con punto de vendedor locuaz y negociador, de pies bien pegados al suelo.

 - En esa Iglesia tan amplia como poco espiritual era, por tanto, común y corriente que un clérigo tuviera relaciones estables, tipo la barraganía o concubinato de soltero (y en soltero se incluye a curas de toda condición) a la que dan entidad legal las Partidas de Alfonso X el sabio (Partida 4ª, título 16, 2 y 4).

Pero el alto clero no quiere eso (al menos, no para el bajo clero). Quiere curas célibes, sin más vínculo que el jerárquico establecido con ellos, como jefes que exigen dedicación exclusiva al subalterno.... Y eso a pesar de que ellos mismos no cumplen como debieran y que la simonía y el nepotismo se enseñorean en la Iglesia (en breve, en las Iglesias, con el cisma de occidente y el lío del papado bicéfalo).

Y con esa falta de autoridad moral detrás, que los sucesivos concilios de Valladolid, en otoño de 1228, en Salamanca, al siguiente mes de febrero, y en Lérida, un mes después, que pretendían que “los deanes de las iglesias y sus cabildos, los arcedianos y arciprestes trabajarían para hallar a los concubinarios, suspendiéndolos seguidamente de oficio y beneficio, y haciéndolo saber al obispo”, no tuvieran realmente efecto y siguieran los curas “casados” resulta casi lógico e inevitable.

 Aquel visitador arcipreste conoce a sus clientes, a los de las diócesis, y cómo viven y cómo quieren seguir viviendo. Sabe del mundo, qué remedio!, entre sierras y serranas, y de la carne (me viene a la memoria aquel comercial amigo que era capaz de hacer su propia guía michelin de putiferios, tripadvisor del lenocinio....).

Y mantiene una postura que algunos asimilan a la de aquellos monjes errabundos que gustaban de los goces carnales, los goliardos (unos auténticos anti-sistema entre los religiosos). Vale, al Arcipreste no le va el vino como a los goliardos, ni el juego, pero coincide con ellos en su apetito amoroso, aunque, dice R. Menéndez Pidal, no lo concibe como "libertino desorden de juventud" sino como "acatamiento rendido a los vitales mandatos de la naturaleza, gozoso rendimiento al eterno triufo del Amor".

Por su parte, David Felipe Arranz Lago opina: “Los versos del Arcipreste no cantan o subliman la belleza de la dama y hacen del poeta un ser doliente y sufriente, capaz de alcanzar cotas de inusitado masoquismo. No. Bien al contrario, promueven un amor práctico, cotidiano, bajo la especie de un manual de uso para supervivencia en el mar embravecido de las relaciones amatorias y recuperan, sin que hasta hoy se haya dicho de manera clara, los textos latinos de los goliardos estudiados por el Arcipreste en que se cantaba al amor y la efusión sensista”.

 Así que tenemos el conflicto establecido, un conflicto que tal vez llevara a nuestro héroe a la cárcel por doce años o sobre el que tal vez reflexionó mientras dormía en las mazmorras por cuenta de su ex jefe Don Gil, : )

Así lo cuenta, José Sánchez Herrero, de la Universidad de Sevilla. “Coinciden las fechas: en enero de 1342 el Papa Benedicto XII invitó a los obispos que urgiesen la castidad clerical; en abril de ese mismo año celebró sínodo el arzobispo de Toledo, don Gil de Albornoz, cuyas constituciones lleva a Talavera el arcipreste de Hita (Hita y Talavera eran dos arciprestazos de la archidiócesis de Toledo)”.

Juan Ruiz se pone del lado de los rebeldes, de los sublevados y libérrimos, y aunque establece sus límites al placer que experimenta con el loco amor (no se lía con casadas), defiende la idea de vida sin privación de mujer al estilo glorioso de los cachondos de corazón.

No hay sin embargo final feliz en esta interpretación: acabaron por perder la batalla. Aunque sigue discutiéndose, desde asociaciones como la ASCE (Asociación de Sacerdotes Casados de España) ....

Hasta ese punto es eterno el clásico.

 NOTAS AL PIE: «En cuestiones de disciplina eclesiástica manifestaron su espíritu fronterizo en su desprecio por la autoridad lejana –incluida la autoridad pontificia- y en su rechazo de todo tipo de reformas que amenazasen a sus peculiares instituciones, de las cuales la más ineficazmente amenazada, si no la más peculiar, fue el concubinato eclesiástico». LINEHAN, Peter: La Iglesia española y el Papado en el siglo XIII. Salamanca, 1975, p. 2. Aquellos poemas goliardescos que integran la colección de Carmina Burana, reunida hacia 1225 y que se encontró en el monasterio de Benediktbeuren en Baviera, región alemana ubicada entre los Alpes y la frontera con Checoslovaquia, eran seguro conocidos por el arcipreste de Hita. “«Enpero, porque es umanal cosa el pecar»: el Arcipreste de Hita y el discurso de la transgresión”- http://cvc.cervantes.es/literatura/arcipreste_hita/02/arranz.htm “Amantes, barraganas, compañeras, concubinas clericales”- https://www.durango-udala.net/portalDurango/RecursosWeb/DOCUMENTOS/1/0_520_1.pdf http://web.jet.es/mistica/secul.htm

30 de noviembre de 2014

Dos chistacos, made by rafarrojas, para que dé la sensación de que sigo escribiendo...

Lo sé, debería dedicarle algunos minutos a esto, o se me va a morir como geranio comido por cochinilla algodonosa (la Terminator de los tiestos). Léase con risas enlatadas y señor con batería que hace redoble rápido tras cada uno y acaba en el platillo: ta-ta-chissss!

1. ¿Cómo se denomina el ejercicio que hace un erizo?
Puercospinning

2. Mis padres han venido a vivir con nosotros. Este año creo que vamos a veranear a Vejestoril.....

,,,
Son malos, sí. Pero al menos son propios. Salen en conversaciones chorra y recién paridos tienen más gracia (no mucho más, no voy a mentiros....)
Saludos


25 de noviembre de 2014

Cortázar - como nunca jamás lo habíais oido

Si Cádiz os pilla cerca, tal vez os apetezca pasaros por las Jornadas que van a celebrarse mañana y pasado en la Facultad de Filosofía y Letras (al lado del Parque Genovés).


Ahora soy alumno colaborador en ese Depto., y por ayudar he hecho el churri-cartel que véis....
Si venís, nos veremos allí. 

1 de noviembre de 2014

El romancero - problemas con la autoridad (¿espíritu español?)

Recién leida una selección de romances hecha por Manuel Alvar, me ha llamado la atención la cantidad de historias sobre rey tonto y cobarde o codicioso felón (igualico que cualquiera de los 50 y tantos de la última púnica guerra, cartagineses comerciantes corruptos-vendemotos versus populus romanus ciudadanos de a pie honrados participantes de la res pública).
A esos que la tradición ha consagrado como impresentables que violan o roban como Don Rodrigo (origen del descalabro y la conquista mora), que se arredran y luego se enrrabietan, alevosos, sin palabra, como Sancho y Alonso, etc se opone siempre un Capitán Trueno, un Cid (sidi, señor sin acabar de serlo, mina de oro-lealtad sin explotar qué pena!), un Fernán Glez, Bernardo del Carpio...
Y me pregunto si se podrá ver en estos cuentecillos rimados un reflejo del "espíritu español", y si no tendremos de siempre los mismos problemas con la autoridad, dificultad para asumir el papel de subordinado de nadie que en el extremo lleva a eso de lo que hablaba Fromm de la desobediencia como problema psicológico y moral ("Sobre la desobediencia"). - Y aquí se podría mencionar un trabajo de Mercedes Santos, "Obediencia a la autoridad. Algunas aportaciones desde la psicología, que he visto en http://www.antimilitaristas.org/IMG/pdf/milgram.pdf.
Seremos, quizá, caballeros medievales para los que los que están por encima (presuntamente, hoy presuntos y procesados chorizos) son como mucho-muchísimo primeros entre iguales, ná más!, y nosotros no nos sometemos sino a los dictados de nuestra conciencia. y sobre el bien común es un buen repaso el de http://lorenzopena.es/articles/historia/biencomu.htm
Libertad (una palabra que desborda el corazón y llena la boca), Individuo, Rebeldía. (como en Vitoria, como en Locke) -
Que aunque suena guay ser rebelde habla igualmente de soledad (destierro), de desorganización, desorientación....
En fin, es una idea.
Y añado, es guay el romancero.
(Y muy real, pasional, como Juego de Tronos.)

17 de octubre de 2014

Ignorancia - by rafarrojas

"Era tan ignorante que podía citar de corrido el analfabeto", una nueva cita by rafarrojas

14 de octubre de 2014

Windows 10 - La supuesta bondad de la evolución del software. ¿Y hacia dónde va esa evolución?

Windows acaba de sacar el 10. Dicen que el bautizo fue como cuando esa pareja de padres no se decide por el nombre del churumbel: Marta o Sara y acaba llegando a un compromiso ("ninguno de los anteriores", como decía Richard Pryor en "El Gran Despilfarro"):"será Clara"
El nombre de Windows9 daba problemas a los programadores porque llevaba a confusión con los Windows9y (Windows95, Windows98) y One recordaba demasiado a la consola. (Cosas que leí en Yahoo Noticias).

AHORA MÁS BLANCO
"Ahora, más blanco", dice el anuncio de detergente. ¿Pero cuánto más blanca puede estar la ropa? (bueno, aquellos antiguos calzoncillos de Ocean de la infancia, sí podían, que tenían tanta mancha y sucierío por limpiar como pecador reincidente... y luego se quedaban que parecían de cartón-piedra, al menos hasta que se ablandaban por métodos naturales, y recomenzaba el ciclo).

Habrá un punto, digo yo, donde el blanco es blanco y ya está, esto es to-esto es to-esto es todo, amigos.
...
Se ve que no.

Por otro lado, todo el proceso es muy comprensible y lógico y razonable:
1. Dos tíos piensan que pueden desarrollar un sistema, un aparato, una fórmula, un ingenio (muy ingenioso) que atiende a una necesidad (incluso a una que no lo es, pero igualmente su satisfacción da gusto). Y lo sacan.
Hasta ahí todo el mundo gana.

2. Pero no pueden vender lo mismo varias veces. Incluso la primogenitura sólo daba para un plato de lentejas, no todos los platos de lentejas del mundo, antes y después, y carne con patatas, y tiramisú y....
Necesitan sacar algo al menos tan bueno para seguir el mismo ritmo de ingresos.
Claro que no todos son Da Vinci o Steve Jobs ni pueden como aquellos cambiar de oficio y/o producto tan a menudo (Apple y Pixar... qué genio!), ni todas las empresas de software cubren todos los frentes...

(Pero incluso para esto último hay solución:
Adobe no tenía un Flash, ...
...así que compró Macromedia para apropiárselo y en el proceso se quitó de en medio el maravilloso Freehand y colocó, sí o sí, su truño-mierda Illustrator.
Volveré sobre esto más tarde....)

Así nuestros chicos, hoy ya metidos más en business que en engineering, sacan otra cosa que es la misma disfrazada ("a ver si con la pata blanqueada de harina cuela y me abren la puerta....")

3. Hemos quedado en que tenemos a una empresa que aspira a venderte hasta la extenuación (la tuya).
Lo que haga falta (no lo que TE haga falta).

Si pudieran incluir alguna sustancia adictiva como en el tabaco, lo harían todas ellas sin duda. Pero a las que no son Phillip Morris o semejantes sólo les quedan otros recursos menos directos y representativos de su codicia sin límites.
La publicidad, lo que yo definiría como “el Arte Malvado", como quizá podría haber dicho mi admirado Frederick Pohl ("La Guerra de los Mercaderes"), ya que él hizo dos novelas sobre esa seña de identidad del mundo de consumo, mercado, mierda, en el que vivimos.

Hay tres apelaciones, grietas en nuestra renuencia a gastarnos más pasta en nuevos productos, que la publicidad utiliza:
1. La citada: “lava más blanco”. Esto último es ya la lesshe, lo mejónnn, el repanochen!!!
Lo último tiene por fuerza que ser lo mejor....
...aunque el Windows 8 fue una cagada respecto al 7 en su intento de acercarse a lo táctil y Windows Vista sustituyó a un Windows XP/2000 que en mi opinión fue casi lo mejor del genial imitador de Mac.
Lo viejo no sirve, está superado.
¿De verdad? ¿De verdad de la buena?
Porque me viene a la cabeza la historia de un diseñador de 3D que ganó un concurso y cuando le preguntaron qué había utilizado para hacer su animación dijo que un programa que ni siquiera estaba ya en el mercado.
Y, bueno, yo tengo un ejemplo más directo y personal: quería ponerle música de fondo a un corte de la peli que os puse el otro día, el de Karate Kid. Ya lo había hecho antes, con mi viejo Flash MX (de Macromedia). Si tienes el corte del video (.avi; con por ejemplo el VirtualDub) y el corte del sonido, en este caso un trocillo de la banda sonora de Bill Conti (.wav, que puedes cortar y bajar el volumen por ejemplo con cualquier editor tipo Audacity) , colocas a cada uno en una capa et voilá! ya lo tienes.
Lo absolutamente cachondo e increíble es que esa cosa tan sencilla y útil ya no puedes hacerla con el Flash CS4 de Adobe. Manda huevos lo que mejoran las cosas!

Claro que ahora te dicen que el diseño es más intuitivo y usable o “user-friendly”. En algún momento alguien pensó como aquel malvado Síndrome de los Increibles que lo mejor era sustituir la falta de poder/talento/capacidad de los usuarios incluyendo incorporada en la programación del software cien mil chorradas que vienen ya hechas.... Sta María del Pagüerpoint del Jesú Nazareno: y venga a poner frases en cascada.

Primero pusieron a un perrito gif animado asumiendo que somos ciegos que necesitan guía y luego directamente empezó el software a decidir por nosotros: los estilos del word que se cambian quieras o no, los correctores ortográficos que no te dejan decir como quieres decir sino como debes, o los diccionarios en el móvil. Y aquí un chiste:
“- Nos hemos reunido para terminar con la tiranía del autocorrector. ¿Y cuándo lo vamos a hacer?: Ahorca!... Aborta!... Ahonda! ... CONNNNIO!!!”

Y lo nuevo, lo nuevo es fashion; y nosotros somos fashion-victims y necesitamos saber de qué habla todo el mundo y comprar el último IPhone (que dicen las malas lenguas que se abomba si te sientas encima): así que si todo el mundo se pone a imitar a las moscas y come caca, se sentirá maldito hasta que haya rebañado con su meñique un poquito de la tarta de excremento que se le ofrece.

2. La obsolescencia vertiginosa-acelerada, o dicho en otras palabras "que se jo’e a los tres días y tienes que comprarte otro" ya sean bombillas o sistemas operativos ahogados entre parches. Lava más blanco,... pero tienes que añadirle también esto a lo que compraste, que “es que se ha detectado un ligero problemilla que hace que tu ropa aparezca de la lavadora como cubierta por manchas verdes o marrones.... “

 Es más: no sólo te venden ya el PC con el sistema operativo incorporado, el último, quieras o no, sino que volver atrás es prácticamente imposible. ¿Lo habéis intentando?: de Vista a XP, por ejemplo?
Sólo permite la huida hacia adelante: o parches o un sistema operativo que ahora sí que sí es el mejor!
Y de qué nos sirve tener un ordenador con mayor capacidad de disco duro o mayor velocidad de procesamiento si el nuevo sistema operativo requiere muchos más recursos?
....Ah, sí, es verdad!: Para tener un gadget que te dice la hora y la temperatura o temas de escritorio a cual más elaborado y manierista..... Y todo muy personalizado....

3. El miedo. Porque hay mucha gente incomprensiblemente mala por ahí, hackers o terroristas o ciber-terroristas, así que tienes que comprar programas "a prueba de balas" y de injerencias extrañas: "aquí los únicos que te podemos espiar somos nosotros,.... tu familia, como quien dice".
Lo mismo que sirve para justificar invadir un país, o para llenarnos a todos de cámaras de video la calle o hacernos un tacto rectal en el aeropuerto, sirve para hacernos adoptar un nuevo sistema operativo, más seguro y protegido. Y está el Windows Defender y el Windows Update y el Control Parental y en algún momento el Windows-MisilTomahawk.... porque el mal está ahí fuera.

Es más, como hay mucho que vende gato por liebre, y Suindows por Windows (a la rica copia pirata) mejor te colocamos ese gran invento, el "Programa de ventajas de Windows original" y el recurso al Escritorio Remoto y así, “para ayudarte”, le acabas de permitir que se meta en tu casa, te mire lo que tienes y dejas de tener, y en fin “si hace falta” uno de sus expertos hasta podría moverte el cursor... E incluirá algo para impedir la copia o para impedir que la copia funcione (¡faltaría más!).
"El programa WGA crea una experiencia de Windows mejorada para los usuarios que disponen de una copia genuina de Windows. Al utilizar el software original de Windows, puede estar seguro de que tendrá acceso a las funciones, la seguridad y al soporte más recientes. Esto puede ayudarle a mejorar su productividad y ampliar las funciones de su equipo. Además, tendrá acceso a las novedades y ofertas disponibles únicamente para los clientes de software original de Microsoft." de http://support.microsoft.com/kb/892130/es

.... Pero NADIE DA DUROS POR PESETAS
Una de las cosas que me enseñaron en mi casa y que yo he intentado transmitirle a mis hijos: si la publicidad de una marca te ofrece regalos, timeo danaos et dona ferentes, no te fíes. Significa que aspiran a sacarte los cuartos de otra forma. ("¡Papaaaaá!, ¡yo quiero el happy meal, que trae juguetes!").
Eso ya no lo hacen por sus clientes, aunque digan que es que las copias son peores y nos hacen un favor, sino para que no se les escapen entre los dedos las gallinas (o hacerse con otras nuevas, y las que entran por las que salen, que decía José Mota).
Pero es taaaaan cómodo!
Y en un momento, sin daros cuenta, vendisteis vuestra telemetría/alma al diablo a cambio de encontrar la dirección de la chica que os había invitado a casa

MONOPOLIO (O COMO POCO OLIGOPOLIO) Y PUBLICO CAUTIVO.
En la colina, un rebaño inmenso de herbívoros, que a lo mejor deberían llamarse herbi-bobos por sus resultados en los test de inteligencia, y acechando, el lobby de lobos, una media docena tal vez: Google-Youtube-Blogspot, Yahoo, Microsoft, Wikipedia, Facebook, Adobe.... Unos cuantos lobos que de vez en cuanto se muestran los dientes y se atacan entre ellos (así de feroces son) por comer más, comer primero....
¡Si no fueramos tan bobos-bóvidos y no nos se nos pusiera cada vez más cara de carneros-ovejas-borregos....!
Y aquí os pongo el resumen de un artículo de Nicholas Carr, sobre la estupidez galopante de los corderos (que no callan, sino que chatean y comparten todo en su muro). Lo tuve que hacer para una asignatura que luego sin embargo me convalidaron. Ahora me he acordado y os puede ser útil (tipo rincón del vago) o al menos cumplir función ilustrativa:

http://www.theshallowsbook.com/nicholascarr/Nicholas_Carrs_The_Shallows.html
EL AVISO: Carr advierte con tono preocupado (inquietud que esconde desagrado y rechazo) de los efectos profundos del uso y dependencia de Internet. Nuestra capacidad e incluso nuestra propia identidad. Al suministrar el Qué, la información, Internet determina el Cómo, el procesamiento de dicha información, la configuración de nuestros procesos intelectuales, cognitivos, y, a la larga, provoca en el usuario pasivo pérdidas diversas: concentración, análisis, reflexión (que él llama contemplación), “interpretación”, memoria...
Lo que nos proporciona y cómo lo consumimos es más rápido, tal vez más eficiente (Taylorista), pero es más disperso, menos profundo, más superficial. Somos, no (o no sólo) lo qué leemos, sino cómo lo leemos. Y ahora leemos, vemos, a saltos, a ojeadas, por encima.... Profundidad vs superficialidad. Simplificación, vulgarización.

EL ARGUMENTO CIENTÍFICO: El cerebro es maleable, plástico. Pero eso tiene una contrapartida: igual que se crea, se destruye. Las nuevas tecnologías al tiempo que hacen la vida más cómoda, nos hacen perezosos intelectualmente, pasamos a depender de ellas para lo que antes era propio.
Y casi más importante, aunque no lo dice directamente: apunta a que el pensamiento singular, la capacidad de creación individual, de reflexión íntima, se pierden a la vez que renunciamos a esa calma, esa quietud que antes aportaban la lectura sosegada y reflexiva de los textos escritos. Ha cambiado nuestra forma de pensar y con ella quiénes somos. Igual que el hecho de que Nietzsche cambiara su útil para escribir (de pluma a máquina) hizo que variara (se empobreciera) su discurso. O como al contar con los relojes, dejamos de usar nuestros sentidos para apreciar el paso del tiempo.
LA VÍCTIMA Y EL VILLANO: Y como consecuencia equiparable a aquel experimento de Taylor, experto en eficiencia, en una fábrica, el hombre se convierte sólo en pieza de un sistema.
Google, ejemplo máximo de este nuevo desarrollo tecnológico que subsume (bonito verbo) a todas las demás tecnologías y cuyo horizonte es la creación de toda una inteligencia artificial, considera la información como un producto y nos convierte en audiencia cautiva, público tonto. Detrás de muchas web y sus prácticas existen intereses comerciales, no altruistas: disperso eres más fácil presa, uniformizado más fácilmente controlable.
UNA (DUDOSA) ESPERANZA: que pase con Internet como pasó primero con la aparición de la escritura y luego de la imprenta. Que aunque Carr no sea capaz de verlo ahora, sirva finalmente para “extender la información, estimular ideas nuevas y expandir el conocimiento”
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The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains by Nicholas Carr (W.W. Norton & Company)
Finalista del Pulitzer 2011, del que el jurado dijo: “A thought provoking exploration of the Internet’s physical and cultural consequences, rendering highly technical material intelligible to the general reader.”
Sobre el tipo: Un hombre de Harvard, con lo que eso marca. Escritor, periodista, académico. Bien colocado (en la junta de editores de la Encyclopedia Britannica, y en la U de Berkeley y como editor de la Harvard Business Review). Sus temas: la pela, la economía y las nuevas tecnologías y hasta ahora se ha hecho famoso gracias a criticar directa y duramente a los grandes: Wikipedia, Google... (en ese sentido habla de “plantaciones de información”), que curiosamente le han reconocido parte de razón y le han dado cancha. [su web: http://www.nicholasgcarr.com ]
Su ideario se puede resumir en varias frases hechas: 1. conocimiento no es lo mismo que sabiduría. 2. el q mucho abarca poco aprieta. 3. vive como piensas o acabarás pensando como vives. 4. Mucho no es igual a mejor, calidad por encima de cantidad.
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¿Os acordáis cuando el registro del software era optativo?
¿Cuando los juegos se podían jugar sin que fueran online? ¿Sin que hubiera que conectarse a un servidor en los USA -o en España pero de los USA- con un señor calvo mirando por encima del hombro -y analizándote y psicoanalizándote y pasándole luego sus conclusiones a terceros, y cuartos y quintos- mientras juegas? Se descojonan, LOL, League of Legends.
¿Os acordáis del tiempo en que nadie sabía qué comías, cuánto, dónde, cómo, por qué, a qué precio, y cómo ibas hasta allí y por qué medios (junto a mi mail ahora me sale publicidad de lo que jamás le dije que me interesaba a mi proveedor del correo y sin embargo está ahí, sospechosamente ajustada)?
Si aquella publi personalizada de la que hablaba "Minority Report" os parecía que se quedaba corta en su anticipación, esperad a saber lo que planea Disney para sus parques de atracciones, puro Magic y Kingdom, que te van a dar pulseritas..."para que no te pierdas" http://www.reasonwhy.es/actualidad/tecnologia/disney-crea-unas-pulseras-para-almacenar-datos-de-los-turistas)

¿Cuando vuestras opiniones (hablo por supuesto de los que las tienen y no se limitan a reproducir lo que diga la rubia) no estaban a disposición de los servicios de inteligencia de Imperio y Aliados Corporation? 
¿Cuando vuestra cara no estaba en un banco de imágenes a la disposición de sistemas de reconocimiento facial de intereses diversos y, sí, tal vez también, para avergonzaros en una entrevista de trabajo?


El creador de la web Tim Berners-Lee lo decía el otro día en una conferencia: http://bits.blogs.nytimes.com/2014/10/08/tim-berners-lee-web-creator-defends-net-neutrality/?_php=true&_type=blogs&_r=0


Watch out, folks! (Las ciencias avanzan que es una barbaridad... ¡pero de verdad!)